martes, 28 de septiembre de 2010

Twitter, Facebook, and social activism: newyorker.com


Small Change
Why the revolution will not be tweeted.

Este artículo del maravilloso Malcolm Gladwell publicado en el New Yorker ha causado un revuelo en las redes sociales. Casi que nos dice que existe un "verdadero" activismo, que no depende de facebook ni twitter y que, por el contrario, dichas redes podrían minarlo. Esto lo debemos leer todos y todas las activistas de esta generación, en particular, quienes queremos desarrollar el ciberactivismo. Frustraciones he tenido muchas. Y creo que Malcom tiene razon en muchas cosas, sobre todo, en que estas redes sociales funcionan para cosas muy específicas (que no cuesten mucho esfuerzo). Si la convocatoria es para HACER, las cientos de veces se acumulan los LIKE/ATTENDING/SHARE pero la gente no se mueve, no separa el espacio en su agenda, no asiste ni apoya. Sin embargo, Malcom ignora o subestima la importancia de conocer a personas y cultivar amistades con personas afines a tus causas. La conoces, entre chiste y chiste, foto comentada y hasta notas de pésame, llegas a crear amistades con otros y otras activistas con quienes puedes luego quedar en la calle. Eso lo he visto, lo he vivido y es maravillos. También debemos tener presentes las realidades geopolíticas y socioeconómicas de cada región. Una cosa es el activismo dónde existe la infraestructura de internet, celulares , y los lugares donde no. La cuestión, según lo veo, es ser creativos y creativas, aprovechar oportunidades, maximizar espacios y, lo más importante, NO caer en el error de pensar que un mensaje en el estatus de facebook sustituye la presencia en un acto político.

Por otro lado, me convoca la importancia que el autor le da a la amistad entre los y las activistas. Eso lo he vivido. Te atreves a más, si te toma la mano alguién a quién quieres y en quién confias. AHORA , no estoy de acuerdo con su visión de que hace falta que exista una estructura de autoridad para ser exitoso y casi critica las estrategias de consenso. Estoy en desacuerdo, los tiempos han cambiado. El muro de Berlin se cayó hace tiempo. A estas nuevas generaciones nos sabe mal que nos hablen desde arriba, que nos impongan cosas, porque somos los hijos y las hijas de generaciones que así funcionaron y terminaron tierra abajo. Si es cierto que podremos alcanzar la Revolución, tendrá que ser solidaria y rebelde, pero más o menos horizontal. Más o menos, sí, porque de vez en cuando hay que saber seguir (being a follower) pero siempre con los ojos muy abiertos.

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