Mostrando entradas con la etiqueta pobreza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pobreza. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de agosto de 2011

Mujeres pobres y negras las más afectadas por fenómenos atmosféricos

(San Juan, Puerto Rico – 19 de agosto de 2011) El Partido del Pueblo Trabajador señaló que el perfil de las personas más afectadas por los fenómenos atmosféricos corresponde al de mujeres pobres, jefas de familia y de raza negra por lo que el gobierno debe revitalizar la infraestructura de las comunidades habitadas por esta población como medida de justicia social para detener el empobrecimiento y la doble victimización de comunidades ya marginadas.

Muchas de las comunidades que han recibido el embate de las inundaciones están localizadas en pueblos costeros y se caracterizan precisamente por la pobreza, la carencia de servicios socio-económicos y la falta de vivienda adecuada. “En Puerto Rico la pobreza tiene cara de mujer según los datos ofrecidos por el censo. Son precisamente las mujeres las jefas de familia en las comunidades pobres del país. Las comunidades más propensas a ser afectadas por las inundaciones se encuentran en los pueblos costeros constituidos por mayor población de familias negras”, manifestó Alvin R. Couto, portavoz del PPT. “Es por ello que vemos en las noticias muchas familias negras afectadas duramente por las inundaciones”.

Los fenómenos atmosféricos y la ambición de intereses ajenos al bienestar de las comunidades victimizan doblemente a esta población del país. “Muchas de estas comunidades fueron antiguos rescates de terrenos, cuyos habitantes levantaron la infraestructura y riqueza de los municipios. Sin embargo, el gobierno las dejó atrás en los planes de desarrollo y ahora sufren con más rigor los fenómenos naturales y la ambición de los proyectistas que quieren tomar sus tierras para desarrollarlas contra sus intereses”, explicó Pedro Muñiz, portavoz del PPT. “Necesitamos levantar la infraestructura de estas comunidades para garantizar el acceso a viviendas adecuadas, salud, educación y alimentos para que puedan enfrentar dignamente el paso de estos contratiempos y mejorar su calidad de vida”.

Los portavoces hicieron un llamado al gobierno para tomar con seriedad las desgracias que sufren miles de familias de este país y coincidieron que no estamos en tiempos para chistes de mal gusto. “Mientras las familias sufren necesidades y los trabajadores de Energía Eléctrica arriesgan sus vidas para reestablecer los servicios, el alto directivo de esa Agencia en una modalidad Such is Life, indica al país que el huracán lavó los focos por lo que la luz sería más brillante. Eso es una burla a las miles de familias que no tienen aún los servicios básicos, que han sufrido inundaciones y derrumbes y que han tenido que botar la comida que se dañó en las neveras. Mejorar la calidad de vida de las comunidades pobres y del pueblo en general requiere no solamente buena voluntad sino la sensibilidad para solidarizarnos y poner en agenda el problema de pobreza en Puerto Rico. Es por esto que existe hoy un Partido del Pueblo Trabajador”, manifestaron los portavoces.

jueves, 29 de abril de 2010

El golpe tras golpe de la calle

Las mujeres que viven en la calle están expuestas a más agresiones que los varones y al abuso sexual. (Archivo)
jueves, 29 de abril de 2010
Arys L. Rodríguez Andino / Primera Hora
Aunque ambos, sin duda, merecen la atención gubernamental y la sensibilidad de la sociedad, no es lo mismo un hombre que deambula que una mujer sin techo.

Las mujeres que viven en la calle están expuestas a más ataques que los varones y la agresión sexual, muchas veces en modalidades muy severas, es una de ellas.

Bajo el lema Mis días sin techo: la violencia sexual en las mujeres sin hogar, la Coordinadora Paz para la Mujer organizó un foro para explorar las necesidades de las mujeres sin hogar sobrevivientes de violencia doméstica.

Prácticamente invisible en las estadísticas, esta población ha ido en aumento por la crisis económica que vive el país, por lo que tiene que haber un plan para mitigar las agresiones de las que pueden ser víctimas.

El coordinador del programa Kamaria, Juan Carlos Espinosa, señaló ayer en la 6ta Conferencia Anual sobre la agresión sexual que las mujeres que viven en la calle a veces ni siquiera identifican lo que es violencia porque es “modo de vida”.

“Muchas veces nuestras participantes no codifican lo que están recibiendo como violencia porque es modo de vida, y como es modo de vida, no lo puede identificar”, señaló el trabajador social, quien mencionó que parte del trabajo con esta población es hacerles entender que la agresión sexual no tiene que ser parte de su deambulación. “La pone más vulnerable pero no tiene por qué sufrirlo”, añadió el psicoterapeuta.

El estatus migratorio también es utilizado contra las mujeres para obligarlas a realizar trabajos sexuales. “Se convierte en una agresión dual porque está haciendo un trabajo sexual sin realmente quererlo hacer y está siendo forzada a realizarlo por un ente opresor”, observó Espinosa.

Tania Rodríguez Morales, proveedora de salud del Migrant Health Center, en Mayagüez, mencionó que las mujeres deambulantes que se prostituyen suelen ser abusadas por los clientes.

“Les hacen muchas cosas que son bien tristes. Las sodomizan, la montan en un carro y hay dos amigos más y se las llevan y las amarran”, narró la también consejera certificada en VIH y abuso de sustancias.

La directora ejecutiva de la Coalición de Apoyo Continuo, Jeannette Martínez Vélez, mencionó durante su participación que a las mujeres se les juzga como mujer, como madre y por su preferencia sexual.

Para demostrarlo, llevó a Luz Dávila, una ex deambulante que conoció la rudeza de la calle y vivió la falta de recursos para poder salir adelante.

“La mujer en la calle pasa muchas necesidades. No tenemos un lugar seguro. Hay muchos albergues para hombres; pero, ¿y las mujeres? Si no somos madres con niños, estamos perdidas”, expresó Dávila.

La asesora del Gobernador en Asuntos de Calidad de Vida y ex directora ejecutiva de la Fondita de Jesús, Ciení Rodríguez, reconoció que no es prioridad desarrollar datos sobre la mujer sin hogar y señaló que se debe levantar la voz para que se realicen estudios más completos sobre las necesidades de la mujer sin hogar.

“Llegar a la realidad de dónde están las mujeres sin hogar es bien importante que comencemos a trabajarlo porque cada vez son más y las mujeres sin hogar están en una situación de mayor desprotección y vulnerabilidad que los hombres sin hogar. ¿Aquí hay alguien que dude de eso?”, se preguntó Rodríguez.

Para respaldar su posición, Rodríguez señaló que los estudios demuestran que las mujeres más pobres tienen más posibilidades de quedarse sin hogar y tienden a quedarse por más tiempo en relaciones abusivas.

“Así que no temo decir que la pobreza limita las alternativas de las mujeres y les hace más difícil escapar del ciclo de violencia, mejorar su estatus socioeconómico y trabajar en una serie de posibilidades que mejoren su calidad de vida”, afirmó la también trabajadora social clínica.

La violencia doméstica es una de las situaciones que pueden hacer que una mujer termine en la calle. “En Estados Unidos el 50 por ciento de las mujeres que están en la calle dijeron que están en la calle por violencia doméstica y, aunque en Puerto Rico dicen otra cosa, cuando tú les preguntas, el 92 por ciento de las mujeres reporta que han sufrido abusos físico y/o sexual”, declaró.

Acerca de las menores que también podrían considerarse que no tienen hogar aunque estén bajo la custodia del Estado, Rodríguez expuso que en estos momentos hay un debate entre la administración de Familia a nivel federal y el Departamento de la Familia estatal porque a ningún estado le gusta admitir que hay un menor sin hogar.

“¿Por qué? Porque hay todo un sistema de servicios sociales establecidos para decir ‘yo me responsabilizo, yo soy custodio, así que obviamente no me diga que está sin hogar porque está bajo mi custodia’”, explicó.

sábado, 20 de febrero de 2010

Las mujeres alimentan al mundo

Sara Lovera

México D.F., 18 de febrero (apro).- En el mundo pobre existe una emergencia, se llama crisis alimentaria. Según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) mil 020 millones de personas están mal nutridas en el mundo, es decir; una de cada 6 de todas las que habitan el planeta. Y pueden llegar a ser mil 500 millones en 2015 si no se hace algo y pronto.

Esta crisis hace visible la pobreza rural, que representa el 75% de toda la pobreza del mundo y está íntimamente ligada a la depredación de los bienes del planeta que nos está cambiando el clima, las corrientes de los ríos y el calado de los vientos.

Como nunca había sucedido, en febrero llueve en Barcelona y el frío hiela los huesos; nevó exageradamente en Berlín; la lluvia que afectó al Distrito Federal y a la zona conurbada de la ciudad de México son pruebas de este abuso que los humanos han hecho del planeta.

Lo más grave es que todavía son principalmente las mujeres las que alimentan al mundo, son ellas las que aseguran que no falte el arroz en el sudeste asiático y ellas las que producen trigo y maíz en América, que proporciona hasta el 90% de los alimentos que consume la población empobrecida de las zonas rurales.

En la África subsahariana las mujeres producen hasta el 80% de los alimentos básicos para el consumo familiar y su venta, ellas cultivan hasta 120 especies vegetales diferentes en los espacios libres junto a los cultivos comerciales de los hombres.

Es decir, estos datos, de un libro que se llama “Las Mujeres Alimentan el Mundo” que editó una organización no gubernamental de Barcelona, llamada Entre Pueblos, revela que el agotamiento del planeta, que se viene, la falta de agua y todo lo que ello significa, pasará por arrasar la vida de millones de mujeres, ellas, mil 600 millones que en el mundo están produciendo alimentos.

Lo más grave, según el artículo de Alex Gillamón, coordinador de esa organización, es que los alimentos son un negocio de empresas que están en todo el mundo haciendo de las suyas, controlando el mercado, los suelos, la agroalimentación, especulando con los granos y para no arriesgar sus ganancias, expulsan a los campesinos y a sus familias de las regiones ricas y productivas.

El agua se acaba mientras que el número de víctimas del hambre es mayor que nunca.

Leer esas cifras, en el contexto de testimonios de mujeres que se organizan por todo el mundo, en una red llamada Vía Campesina, me puso a pensar al menos dos veces en cuánto sabe la opinión pública de este asunto, cuánto se valora que sean las mujeres –muchas esposas de los que migran- quienes son las conservadoras de algunas tradiciones del cuidado del campo y guarda de semillas, quienes calladamente o haciendo alharaca, se oponen a los transgénicos y procuran, con su sabiduría, conservar amplias zonas del planeta.

Es curioso, en el libro referido hay historias completas de cómo se organizan las mujeres en Guatemala, Colombia y México, narra la falta de tierra para las mujeres, de cómo las temporaleras carecen de seguridad social; sin embargo, es un libro de esperanza al describir las estrategias para rescatar las tierras que ellas proponen; rescata las viejas sabidurías populares que permiten producir alimentos para pueblos enteros que hoy podrían desaparecer.

Una estrategia que ha llamado soberanía alimentaria.

La publicación que podría estar disponible en la internet, es un ejemplo de cómo se elaboran propuestas desde la sociedad civil para salvarnos de las políticas que desde el poder se imponen para sólo acumular dinero y apoyar a los grandes capitales; un ejemplo de que a pesar de los perseguidos por defender su tierra, como Ignacio del Valle en Atenco, todavía hay voces que no se derrotan y acciones que se mantienen.

Es así como las voces de las mujeres trascienden todas las fronteras y existen, en los lugares menos imaginados, testimonios de que la población resiste a quienes generan políticas de exterminio humano y demolición de las ideas.

Esta organización no gubernamental, Entre Pueblos, se dedica a reunir estas voces, no sólo en documentos o en un libro, sino que desde Cataluña, acompaña a estos grupos de hombres y mujeres que resisten los embates del capitalismo salvaje en muchos lugares del mundo, pero especialmente en América Latina.

Habría que preguntarse, en todo caso, si quienes toman decisiones o despliegan propuestas para recomponer esta crisis, escuchan o no estas voces que se van extendiendo por todas partes, advirtiendo que ya no hay forma de salvar al mundo con un sistema que sólo piensa en el dinero y no en las personas; en el poder y no en la humanidad; en la acumulación material y no en el horizonte de la vida, que se encuentra en la riqueza de las voces, en las miradas y las creaciones artísticas, en la generosidad y no en el militarismo.

saralovera@yahoo.com.mx

Enlace original.