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jueves, 8 de septiembre de 2011

Justicia federal encuentra "evidencia de intención discriminatoria" de la Policía contra las mujeres

Hoy amanecimos con el informe que la División de Derechos Civiles del Dept. de Justicia federal publicara a raíz de su investigación de las prácticas ilegales de la Policía de Puerto Rico. El informe está plagado de atrocidades que no nos toman por sorpresa pero nos atormentan igual. Sobre el apremiante asunto de la violencia doméstica y las agresiones sexuales contra las mujeres, el informe reseña un cuadro terrible y además concluye que en la Policía de Puerto Rico se discrimina contra las mujeres en nuestro país. Aquí les copio la parte al respecto, que se encuentra en la página 62 del Informe. Pueden leer el informe completo AQUI.


Falta de la PPR en Atender Incidentes de Violencia Domestica y Abuso Sexual


Basado en nuestra investigación, tenemeos serias preocupaciones de que la PPR no responde adecuadamente a la agresión sexual en Puerto Rico y no hace suficiente para prevenir y combatir la violencia doméstica cometida por los agentes de la PPR. A pesar de que actualmente no tenemos evidencia suficiente para constatar que la PPR le niega sistemáticamente los servicios adecuados de vigilancia a las mujeres, creemos que hay suficientes indicios de un problema que requiere los esfuerzos de reforma inmediata y sostenida.

Como cuestión inicial, estamos preocupados porque la PPR sub registra agresiones sexuales. Sorprendentemente, Puerto Rico ha reportado históricamente menos violaciones sexuales por fuerza, que asesinatos. Como se ilustra a continuación, el número de violaciones por fuerza reportadas por la PPR ha disminuido drásticamente en los últimos 10 años, de 228 a 39, mientras que los asesinatos han registrado un fuerte aumento recientemente. Puerto Rico se destaca en estas estadísticas, con prácticamente todas las demás jurisdicciones reportando
muchas más violaciones por la fuerza que asesinatos. A nivel local, sólo una pequeña fracción de las ciudades con poblaciones de 100,000 o más reportaron un número significativamente más alto de asesinatos que violaciones. Estas ciudades incluyen a Nueva Orleans y Baltimore, cuyas cifras han sido cuestionadas o desacreditadas.

Serias preocupaciones también se han hecho públicas respecto a la fiabilidad de las prácticas de la PPR sobre la denuncia de delitos y la integridad de las estadísticas de crímenes. Es imperativo que Puerto Rico tome medidas para investigar las denuncias de que supervisores presionan a otros agentes para manipular las estadísticas del crimen, y remediar los problemas identificados con prontitud y transparencia. Puerto Rico también debe garantizar que los crímenes violentos y agresiones sexuales son reportados, reportados con precisión, y que las víctimas reciban apoyo y servicios necesarios.

Una agencia de orden público que sistemáticamente no se ocupa de las necesidades de las comunidades discretas y reconocidas viola la Decimocuarta Enmienda. "[L]a Decimocuarta Enmienda no sólo prohíbe la fabricación o la aplicación de las leyes que restrinja los privilegios de los ciudadanos, pero prohíbe a los estados negar a todas las personas bajo su jurisdicción la igual protección de las leyes. Negar incluye la falta de acción, así como la acción, y negar la igual protección de las leyes incluye la omisión de proteger." Bell v. Maryland, 378 U.S. 226, 311 (1964) (Goldberg, J. concurrente);. Véase también Deschaney v. Winnebago County Dep't of Soc. Servs., 489 U.S. 189, 197, n.3 (los estados no pueden "negar de forma selectiva sus servicios de protección" a ciertos grupos protegidos, sin violar la cláusula de igual protección). La Ley de Calles Seguras, que prohíbe explícitamente la discriminación por razón de sexo, del mismo modo protege a las mujeres de tratamiento discriminatorio.

Para prevalecer en una demanda de igual protección basada en alegada denegación selectiva de protección, “los demandantes deben presentar pruebas competentes de ‘discriminación intencional.’" Hayden v. Grayson, 134 F. 3d 449, 453 (1st Cir. 1998) (citando Washington v. Davis, 426 U.S. 229, 243-44 (1976)). Un demandante debe demostrar que "' el que toma las decisiones. . . seleccionó o reafirmó un curso de acción al menos en parte ‘debido a’ no sólo ‘a pesar de [,] 'sus efectos negativos en un grupo identificable.’" Soto v. Flores, 103 F.3d 1056, 1067 (1st Cir. 1997) (citando a Pers.Adm'r v. Feeney, 442 U.S. 256, 279 (1979)) (aplicación de la norma en el contexto del trato alegadamente discriminatorio de las denuncias de violencia doméstica contra las mujeres). En Soto, el Primer Circuito federal sostuvo que la evidencia presentada era insuficiente para establecer que la discriminación contra la mujer era un factor de motivación detrás de la alegada política de la PPR o la costumbre de ofrecer menos protección a las mujeres víctimas de violencia doméstica, según sea necesario para establecer una violación de igual protección.

El fracaso de la PPR por muchos años de no abordar eficazmente la violencia doméstica y violación en Puerto Rico es clara y, en conjunto con sus deficiencias institucionales, puede llegar al nivel de un patrón y práctica de violaciones de la Decimocuarta Enmienda y la Ley de Seguridad de Calles. De las mujeres asesinadas por sus parejas entre 1991 y 1999, sólo el 17 por ciento tenían órdenes de protección, 2 por ciento tenían órdenes de arrestos en contra de sus agresores, y 4 por ciento tenían órdenes de protección vencidas. 64 Estas estadísticas sugieren que la PPR no está haciendo lo suficiente para asegurarse de que las mujeres que viven bajo la amenaza de la violencia doméstica tomen provecho de los recursos legales a su disposición. En el 2006, la PPR informó que durante el año se cometieron 23 asesinatos de mujeres a manos de sus parejas, colocando a Puerto Rico en el primer lugar de una lista internacional comparando el número de mujeres asesinadas en cada país / territorio por sus parejas por cada millón de mujeres mayores de catorce años. 65 Los datos recientes sugieren que el 2006 no fue una excepción - en 2008, 26 mujeres fueron asesinadas por sus parejas.

El fallo de la PPR en confrontar la comisión de violencia doméstica por agentes del orden público revela una falta de atención a la crisis de Puerto Rico en el caso de delitos de violencia domestica y puede considerarse como evidencia de una intención discriminatoria. Como se expuso anteriormente, la PPR ha fracasado repetidamente en dar medidas disciplinarias adecuadas contra agentes acusados de violencia doméstica. Debido a la ineficiencia de los sistemas de supervisión, la PPR ha permitido que agentes acusados de delitos graves continúen en servicio activo. En conjunto con las estadísticas mencionadas anteriormente, este tipo de control institucional pone en evidencia una falta de voluntad para hacer frente a un problema muy serio en Puerto Rico que puede elevarse al nivel de una violación constitucional.

domingo, 30 de enero de 2011

No causa contra policía por agredir a su pareja

La mujer, que terminó con una mordida en el rostro, desistió de acusarlo en el tribunal

Por Daniel Rivera Vargas / drivera2@elnuevodia.com

Un agente de la Policía fue arrestado tras agredir a una mujer esta madrugada, indicó la Uniformada. Pero hace unos instantes se informó desde el tribunal de San Juan que nose había encontrado causa contra él, porque su víctima se había retractado de la versión inicial del ataque.

La presunta violación a la Ley 54 ocurrió a la 1:13 a.m., cuando el agente Elimanuel Rodríguez Bautista agredió en diferentes partes del cuerpo a su esposa en una residencia en Barrio Obrero, San Juan.

Según la información preliminar, la mujer fue atendida en el dispensario Belaval, de Barrio Obrero, donde se le diagnosticó trauma en la mandíbula.

El agente fue desarmado y en la Unidad de Violencia Doméstica de la Fiscalía tenían la intención de radicale de cargos por violación a la Ley 54, segúnr se había informado antes de que se diera el fallo judicial.

jueves, 2 de diciembre de 2010

+ sobre las estadísticas

Luego de que la Capitana M. George de la División de Violencia Doméstica informara, en entrevista radial, que las estadísticas oficiales de violencia doméstica únicamente me las podía hacer entrega la División de Estadísticas de Policía de Puerto Rico, fui personalmente a dicha división para solicitarlas. Contrario a lo que la Capitana George dijo en la radio, y aunque pueda parecer sorprendente, yo pensaba que la División de Violencia Doméstica era la encargada de proveer la información sobre las mujeres asesinadas. De hecho, cuando llamé a la División de Violencia Doméstica, quien me atendió no me dijo lo contrario. Simplemente, me indicó que debía hacer la solicitud por escrito a la Captina George, lo que hice. En fin, no hay mal que por bien no venga pues me gustó conocer a las mujeres que trabajan en la División de Estadísticas de Policía de Puerto Rico. Me parecieron comprometidas y serias, pero tienen demasiado trabajo. Me hicieron entrega de varios documentos, entre ellos, estadísticas de casos de violencia doméstica, en general (no sólo asesinatos), que NO están al día porque el trabajo es mucho y , debido a Ley 7, las mujeres que antes trabajaban las estadísticas de violencia doméstica fueron despedidas. Por ello, las estadísticas llegan hasta el 30 de septiembre de 2010.

Ahora, en las estadísticas de Asesinatos, éstos sí aparecen acumulados hasta el 30 de noviembre de 2010. Alli, categorizados los asesinatos por motivo y sexo, aparece que por Violencia Doméstica han sido 15 las mujeres asesinadas y 3 los hombres. ¿¿¿???



Yo pensaba que la información oficial era de 17 mujeres asesinadas y un hombre asesinado, para un total de 18. Eso fue lo que dijo la Procuradora de las Mujeres. Pero según el documento, el total sigue siendo 18 pero la distribución por sexo no cuadra con la información brindada por la Procuradora. Me confieso sorprendida. Supongo que Policía tiene una explicación para esto, así que no voy a especular. Eso sí, para estar clar@s, la prensa en el país también reporta que son 17 mujeres asesinadas.

Quiero dejar claro que no le imputo a Policía de Puerto Rico ninguna irregularidad. Pienso que Policía lleva sus estadísticas según sus oficiales entienden que proceden. Ahora deben informarnos a l@s ciudadan@s cómo es el proceso de recopilación de información para las estadísticas para entonces poder fiscalizarlo o dar nuestra opinión si el mismo es justo, eficaz y completo. Si compartimos el mismo fin, que es la erradicación de la violencia contra las mujeres, ¿por qué no podemos trabajar junt@s? De igual manera, Policía de Puerto Rico es una cosa pero la Oficina de la Procuradora de las Mujeres es OTRA. Aunque Policía de Puerto Rico se limite a incluir a mujeres cuyos victimarios hayan sido imputados por Ley 54, le toca a la Procuradora DARLE VOZ, VISIBILIZAR Y VELAR porque cada una de las mujeres asesinadas por su pareja o ex pareja sea contada, se encuentren dichos casos bajo investigación o no. Anteriormente, pueden verlo aquí, la Procuradora Fernós procuraba contar a todas las mujeres asesinadas, y marcaba cuando el asesinato de alguna de ellas todavía estaba siendo investigado. ¿No puede hacer lo mismo la Procuradora actual?

Ahora es el momento de una

NOTA ACLARATORIA:

Anteriormente hice referencia a un documento provisto por Policía de Puerto Rico que no fue hasta que escuché a la Capitana George que me enteré que no contenía información oficial. Una cosa es que un documento no sea oficial y que no esté "certificado" y otra es que la información provista en un documento no oficial esté o no basada en información oficial. De mi parte no hubo mala fe. Por el contrario, cuando lo recibí suspiré aliviada al pensar que mis números coincidían con los de la Policía. Y, sinceramente, tampoco pienso que hubo mala fe en la persona que produjo el listado. Por el contrario, creo que es una gran idea que alguién en Policía de Puerto Rico se encargue de adelantar la información sobre violencia doméstica, puesto que es un mal demasiado apremiante. Para evitar confusiones, bastaría con que el documento en la parte de arriba indique PRELIMINAR o SUJETO A CORROBORACION ULTERIOR . No obstante, en vista, de que ya me han informado que los números de aquel documento no eran oficiales, y gracias al tiempo que las empleadas de la División de Estadísticas me dedicaron esta mañana, es que he suprimido el documento de este blog, pues no es mi interés que se propague información como si fuera oficial de la Policía cuando no lo es. Ahora bien, mantengo mi posición de que las estadísticas oficiales de la Policía estan dejando fuera a dos (digo, dos, porque la Procuradora dicen que son 17 las asesinadas, independientemente de que el documento de arriba indique 15---) de las mujeres que han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas en lo que va del 2010. Nuestras muertas son 19. Repito sus nombres:
Wanda Díaz Olivo (27), Olga Ramos Cepeda (40) , Carolyn Sánchez Ortiz (29),
María Valentín Velázquez (55), Terry Bernier González (56), Yelitza Cordero
Mercado (28), Denisse Gerena (27), Hildred Crespo Figueroa (39), Iris Muñoz
Camacho (32), Maribel Castrodad Piñeiro (55), Christine Calixto Ramos (21),
Marisel Arocho Soto (47), Ileana López del Valle (28), Helen Piñero González
(43), Nydia Velázquez Souchet (49), Laura González Nieves (28), Michelle
Delgado Cotto (30), Verónica Santiago Díaz (27) y Leslie Mojica (33).


Seguimos.

viernes, 2 de julio de 2010

Las mujeres nos llevamos la peor parte


Nelly Camille López Gutiérrez, Estudiante de Ingeniería, UPR Mayaguez. Perdió el conocimiento por 10 minutos a causa de los golpes recibidos. [Foto de Teresa Canino/Primera Hora]

Relato de Gabriela, estudiante de la UPR Derecho

Gabriela Camacho relata cómo los policías le cayeron a palos en el Capitolio
viernes, 2 de julio de 2010
Rosita Marrero / Primera Hora

Parecen cuentos de horror, pero son relatos reales de lo que les ocurrió a los cientos de estudiantes y manifestantes que querían hacer valer su derecho a presenciar la labor de nuestros legisladores en la última sesión del año fiscal en momentos en que se discutían importantes y sensitivas medidas cuya aprobación serían de impacto para todos.

"Me dieron bien duro. Después de la bola de gases, yo estaba frente al Capitolio. Veo a todo el mundo replegándose y corro a sacar gente. Había mucha gente que no podía respirar por el gas pimienta y el lacrimógeno, porque era una nube, y yo estaba respirando, dentro de lo que podía", relató Gabriela Camacho, estudiante de la Escuela Derecho.

Al momento de esta entrevista, Grabiela estaba literalmente "molida" por la tunda de macanazos que recibió de forma brutal por parte de cerca de 15 a 20 policías de la Fuerza de Choque que se le abalanzaron encima.

"Fui a asistir a algunos compañeros que veía que seguían llegando quemados por el gas pimienta, que no podían ver e incluso uno de los periodistas, José Esteves. Voy y busco una solución Seattle, una mezcla de agua y jabón para neutralizar el pepper spray", dijo.

"Estoy tratando de identificar a mis compañeros y después que se repliega todo el mundo, llegaba como un escuadrón de la Fuerza de Choque frente al Capitolio. Empiezan a llegar compañeros para tratar de hacer una línea frente a ellos. Veo una muchacha que está sentada frente a ellos. No puede ver por el pepper spray, la trato de convencer de que se vaya donde están echando agua y ayudando a la gente y mientras estoy hablando con ella, que la logro parar, miro hacia el frente y todo ese escuadrón de la fuerza de choque vino hacia mí", continuó.

"Me entraron a macanazos. Me resbalé. Caí al piso y lo próximo que sé es que tengo como 15, 20 ó 25 miembros de la Fuerza de Choque encima de mí. Mi cámara salió volando. La veo entre las botas de ellos. Estoy tratando de pararme, diciéndoles que me dejen parar para irme, porque lo que me están diciendo es que me vaya, pero no me dejan ir y me pongo en posición fetal. Me tapo la cara y por eso, la mayoría de los golpes fueron en las piernas y en la cadera", relata.

"En medio del revolú de guardias, un compañero trata de salvarme. Se me tira encima a taparme, para que los golpes le den a él, hasta que yo logro arrastrarme y salir y ese hombre que me salvó la vida, ¿sabes quién es? Sí. Roberto Thomas", indicó refiriéndose a uno de los estudiantes a cargo de Radio Huelga.

"Me halan unos compañeros. Me logro parar. Estoy aturdida por lo que acaba de pasar, cuando veo a la Policía Montada que viene hacia nosotros. Corrimos. Yo casi no puedo correr por los gases lacrimógenos y los golpes, y así seguimos corriendo hasta llega a la Plaza Colón. Los compañeros me gritan: ‘Corre. Corre’. Yo casi no puedo correr. Tenía dos amigos ayudándome, porque no podía. Cuando corríamos, huyendo, nos gritábamos para decir dónde nos íbamos a encontrar. Yo lo que hacía era mirar dónde meterme y lo único que había eran uvas playeras. Pensé en meterme debajo de un carro, pero no había nada", recordó.

Se encontraban en la Plaza Colón, relata Gabriela, y de momento ven que llega un escuadrón de la Fuerza de Choque.

"Se ponen las máscaras que usan cuando van a lanzar gases lacrimógenos. Nos mantuvimos tranquilos. Hicimos un pequeño piquete en la plaza. Había mediadores del Colegio Abogados que hablaron con ellos, porque estábamos en una plaza. ¡Era el colmo que nos sacaran de una plaza! Eventualmente la Fuerza de Choque se fue. Llegó el doctor Eduardo Ibarra y fue evaluando a todos los que estábamos golpeados, verificando los pulmones que no estuvieran muy afectados por los gases. Nos explicó las medidas a tomar. Fui llamando a los compañeros que fueron golpeados para que el médico los viera", indicó.

Grabiela, quien está llena de moretones, apenas se podía levantar ayer, por el dolor que le provocaron los golpes.


Relato de Rachel, estudiante de Trabajo Social

jueves, 1 de julio de 2010

Estudiante agredida por policías: "No voy a permitir que me pisoteen"

Betty y Elisa se han convertido en las víctimas símbolos de la pesadilla de ayer. Ellas, valerosas, sintieron sobre ellas la violencia estatal que, como un agresor machista cualquiera, las abusó para reprimir sus derechos constitucionales.


jueves, 1 de julio de 2010
01:02 p.m.
Sara M. Justicia Doll / Primera Hora


Son madre e hija y son los rostros del puertorriqueño que no se rinde ante el atropello.

Son las caras de la mujer puertorriqueña que reclama que no se le pisoteen los derechos.

En las portadas de los principales diarios del país se observó cómo ayer en el motín del Capitolio un agente de la Unidad de Operaciones Tácticas de la Policía agarraba por el cuello a Elisa Ramos Peña, de 17 años, mientras que su madre Betty Peña, de 52, intentaba respirar después de recibir en su rostro gas pimienta.

Hoy, madre e hija se encontraban haciéndose exámenes médicos ya que la menor sufrió contusiones en la cabeza, laceraciones en el brazo y efectos del gas pimienta en la cara, debajo de los ojos. Su madre, que sufre condiciones respiratorias, se vio afectada por el gas pimienta y dolores en la espalda.

Pero, lo que pareciera para muchos increíble, este ataque no las detendrá para luchar a nombre de un pueblo estrangulado.

"El reclamo que fuimos a hacer ayer no es el reclamo de los estudiantes, es el reclamo de un pueblo, el país es nuestro y como líder comunitaria me veo en la obligación de reclamar un mejor futuro para mis hijos y nietos. Se trata de defender lo que es de todos, este país de gente noble y de gente digna, no es para los legisladores corruptos ni para unos pocos", dijo Peña, maestra de la escuela Aidé Caballero de Caguas.

Su hija, estudiante que en agosto cursará el grado doce y aspira a convertirse en contable después de estudiar en la Universidad de Puerto Rico, subrayó: "No voy a permitir que me pisoteen. Tengo planes futuros para ir a la Universidad, por lo tanto tengo que luchar desde ahora. Volvería a participar de manifestaciones porque lo que no me mata me hace más fuerte, mejor persona", dijo la jovencita.

Su madre dijo que es responsabilidad del pueblo luchar contra los narcotraficantes, contra los líderes corruptos, contra un "gobernador inepto, contra un Secretario de Justicia que no está en el país y contra un Superintendente que somete al pueblo a través de la obediencia, es decir contra unos líderes que hacen lo que les da la gana".

"El dolor que sentimos hoy no es nada en comparación a la indignación que sentimos", dijo la menor.

Madre e hija llegarán mañana hasta el Cuartel General a protestar por el abuso policiaco que se observó ayer en el Capitolio.

viernes, 21 de mayo de 2010

Dejo constancia

Esta vez no tengo fotos, pero que conste que ayer fui testigo NUEVAMENTE de cómo la Policía de Puerto Rico, en otro excesivo uso de fuerza, brindó seguridad privada con nuestros fondos públicos, al Gobernador de Puerto Rico, cuando éste en sus gestiones politico partidistas, realizaba una actividad de recaudación de fondos. Que conste que cuando llegué al Sheraton a las afueras del hotel se encontraban estudiantes y trabajadores golpeados. Que conste que tuve que utilizar mi id del Colegio de Abogados para que me permitieran hablar con la seguridad del Hotel, puesto que la Fuerza de Choque amenazó con sacarme a mí y a los estudiantes que me acompañaban a la fuerza. Que conste que un estudiante de Derecho, H.C., me pidió que le revisara la espalda para encontrarme, para mi espanto, con la marca de un macanazo que le cubría diagonalmente la espalda, por que así cobardemente le golpearon. Que conste, también, que luego de los actos de violencia contra las y los manifestantes en el Hotel Sheraton, el lobby de dicho hotel resultó intacto. Tuve la oportunidad de entrar, apenas media hora o unos cuarenta y cinco minutos después del acto violento, y las personas y empleados allí reunidos lucían tranquilos... como si nada hubiera sucedido. Afuera, sin embargo, la Policía de Puerto Rico, a través de su Fuerza de Choque, mantenía a estudiantes y trabajador@s amenazados y a raya.

Que conste.