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jueves, 10 de junio de 2010

Playboy en Puerto Rico

Como si en este país las mujeres no tuviéramos dificultades, retos y problemas que enfrentar y superar, el productor Pepe Dueño ha facilitado que Playboy haya elegido a San Juan como una de las 50 ciudades dónde se celebrará el aniversario de dicha revista. Hoy es la fiesta.

Las llamadas "conejitas" (!!!!!!) se bajaron del avión en Isla Verde y hoy, en la prensa, nos espetan que desnudarse para una revista es la mejor oportunidad del mundo: no sólo te invitan a fiestas dónde conoces a gente importante sino que recibes 25, 000 dólares si te desnudas para la página del centro de la revista y 100,000 dólares si consigues la portada. Ok.

¿En dónde nos deja esto a las feministas y a las personas solidarias que luchamos contra la inequidad entre los géneros? El debate está abierto. ¿Piqueteamos en la actividad de Playboy?

Mi posición en cuanto a este tema aún está en proceso evolutivo. Tengo conflicto.

Pero tengo varias cosas claras:

1) La explotación sexual del cuerpo de la mujer no debe tener lugar en sociedad alguna.

2) Cabe hablar de explotación sexual cuando una mujer "decide" (énfasis en las comillas) utilizar su cuerpo para obtener algo a cambio, ya sea dinero, influencia, acceso a esferas de poder. Prostitución y pornografía corren a mi mente pero también muchas otras instancias que, a nivel privado, se dan por las mismas razones.

3) Anteriormente, he problematizado, desde una perspectiva bastante mackinneana, la centralización de los reclamos feministas exclusivamente en el supuesto del derecho de la mujer a decidir. El tiempo ha demostrado que dicho supuesto se ha convertido en un trampa discursiva que, cada cierto tiempo, nos explota en la cara. Ver mi entrada anterior sobre el tema.

4) Una de esos momentos en que nos explota en la cara es cuando nos encontramos con mujeres que nos exigen respeto a su decisión de desnudarse en una revista porque sí, porque se trata de su decisión. Y si las feministas las criticamos pues estamos siendo intolerantes, cerradas y poco solidarias. Todo eso se presta para que se nos acuse de alienar a las mujeres quienes, por razones muchas veces económicas, objetivan su cuerpo y, como tal, lo alquilan para el beneficio del hombre.

5) Noto que, al menos en Puerto Rico, a las mujeres feministas se nos hace más fácil cuestionar esas "decisiones" cuando las mismas se inclinan a favor de una exposición pública de la sexualidad de las mujeres y no, por ejemplo, cuando las mismas se inclinan a favor de la domesticidad. Eso me preocupa.

6) No obstante, me inclino a pensar que sí, que en efecto, debemos ser cuidadosas cuando trabajamos estos temas porque es posible que alienemos a las mujeres que toman decisiones que, en lo particular, encontramos problemáticas. No es cuestión de dividirnos entre las mujeres que hemos despertado de la "falsa conciencia" y las que no. Dentro de este contexto, nuestros planteamientos contra la explotación sexual de las mujeres, cuando hay "consentimiento" (otra vez, énfasis en las comillas) de ellas envuelto, deben centrarse en las condiciones socioeconómicas y culturales que fertilizan el camino para que las mujeres tomemos "decisiones" que nos ponen en desventaja y vulnerabilidad. Lograr esto último es complicado, pues se trata de una fina raya muy susceptible de cruzar.

7) La meta, a largo plazo, debe ser que no exista ese camino fertilizado, es decir, que vivamos en una sociedad dónde la explotación sexual no se traduzca en beneficio alguno para quien explota y para quien sea explotada/o.

7) Dicho lo anterior, reconozco que no me siento convocada por discursos paternalistas ni maternalistas que hablan de mujeres que no respetan su "dignidad", que se "autodegradan", que "no se dan a respetar". Eso me suena a absolutismos, hipocresía y, sí, como diría Nahomi Galindo Malavé en una discusión en Facebook, a moralismos. Creo en el derecho de las mujeres a hacer con sus cuerpos lo que les da la gana. Y ahí está mi conflicto.

8) Aunque reconozco que existen decisiones que pueden y deben ser problematizadas desde una perspectiva de género, me sigo sintiendo inclinada a defender el derecho de una mujer a acostarse con quien quiera, a desnudarse ante quien quiera, y estoy dispuesta a cargar con parte de las consecuencias de esas decisiones. Después de todo, cada una de nosotras en algún momento de nuestras vidas hemos tomado decisiones muy problemáticas desde una perspectiva de género. Decisiones, algunas pequeñas, y otras muy grandes. A veces, logramos justificarnos pero en otras, vivimos en perpetuo cuestionamiento sobre nuestras motivaciones.

9) No me parece justo que sean las modelos de Playboy, las únicas que tengan que cargar sobre sus hombros el peso de una sociedad sexista y patriarcal. Todavía recuerdo como la modelo Taína le daba las gracias a Gabriel Suau, el productor de No Te Duermas, por haberla sacado del residencial público dónde vivía. Y hombres y mujeres gustaban de criticarla duramente. Sin embargo, agunas de esas personas que tanto la criticaban eran las mismas que sintonizaban No Te Duermas, compraban los calendarios, y las revistas dónde ella aparecía en un diminuto tanga...

10) Tampoco me parece adecuado activar nuestras manifestaciones políticas únicamente cuando la explotación viene del extranjero o de una empresa capitalista, porque entonces las motivaciones de la manifestación política no quedan del todo claras. La lucha contra la inequidad de género se tiene que dar, desde todos los frentes. Y, sí, la explotación sexual de la mujer por razones económicas es motivo más que suficiente para manifestarse contra cualquier corporación que así se maneje. Playboy me parece es la compañía símbolo de las corporaciones que viven a costa de los cuerpos desnudos de las mujeres. Pero existen muchas otras instancias en las que también se necesita activismo político para denunciar prácticas sexistas y violentas contra las mujeres, y en muchas de esas instancias, las mujeres miramos a nuestro alrededor y estamos solas. Hace no mucho compartimos el espacio alrededor del Capitolio para nuestra manifestación anual en defensa del derecho al aborto, y me sorprendí cuando vi, a lo lejos, decenas y decenas de personas. Animada me acerqué para encontrarme que era un sindicato que había promovido una actividad para denunciar la Ley 7. Ninguno de los compañeros o compañeras del sindicato se unieron a nuestra manifestación. Sin embargo, nosotras procuramos estar en todas las de ell@s.

Así que, a la pregunta de ¿piqueatear o no piquetar a Playboy? Me adscribo a las palabras de Amárilis Pagán Jiménez:
Se ha dicho que el cuerpo de las mujeres es un campo de batalla. Y así es. Nuestros cuerpos no sólo son violados, humillados y agredidos para destruir al enemigo en los escenarios de guerra. En sociedades como la nuestra, se convierten en presa de otras batallas económicas y de poder como las que vivimos día a día y en la que los medios, la iglesia y los emporios económicos aspiran a controlarnos. Ante esto sólo queda como estandarte de la libertad la conciencia de cada mujer a la hora de decidir dónde se posiciona y por qué. (Yo Mujer)

Nuestro cuerpo es un campo de batalla. Nos corresponde a nosotras decidir cómo librarla. No siempre estaremos de acuerdo, pero queda de nosotras que del desacuerdo salgan nuevas y creativas maneras para lograr la meta de paz, equidad y justicia para todas y todos.

lunes, 22 de febrero de 2010

Filósofa francesa ve ciertas campañas como retroceso para las mujeres

Y yo estoy 100%%%%%% de acuerdo. (Gracias, Myrta, por el enlace)

guardian.co.uk

French philosopher says feminism under threat from 'good motherhood'
Ecologists, breastfeeding advocates and behavioural specialists making women 'slave to their children', says Elisabeth Badinter

Elisabeth Badinter says French model of motherhood facing threat from 'dangerous' new brand of thought which seeks to keep women at home. Photograph: Sipa Press/Rex Features
To many, they are the wonder women of Europe: the Gallic mothers who juggle work and babies with an effortless cool and help keep France a beacon of fertility on an ever-greying continent.
But, according to one leading feminist, the French model of motherhood is facing an unprecedented threat from a "dangerous" new brand of thought which seeks to keep women at home and make them the slaves of their children.
Elisabeth Badinter, 65, a prominent author and philosopher, declared this week that France was at a turning point in its attitude towards female emancipation.
Thanks to a new coalition of ecologists, breastfeeding advocates and behavioural specialists, she argued, young women are facing increasing pressure to be perfect mothers who adhere to strict guidelines for how to care for their babies.
If this "regressive" movement takes hold, French feminism could be set back decades, she argued.
"The majority of French women [now] reconcile maternity with professional life. Many of them work full-time when they have a child. They are resisting the model of the perfect mother, but for how long?" Badinter said in an interview with Libération newspaper. "I get the impression that we may now be at a turning point."
Such views – in her new book, Conflict, Women and Mothers, published today – have seen Badinter plunged into the boiling cauldron that is contemporary French feminist thought.
Attacked by her critics as out of touch with the new generation she is ­attempting to salvage, Badinter has stuck to her guns. She says that the new image of the "ideal mother" – one who breastfeeds for six months, does not rush to return to full-time work, avoids painkillers in childbirth, rejects disposable nappies and occasionally lets her baby sleep in her bed – makes impossible demands on any woman who has a life outside of her child.
"'Good motherhood' imposes new duties that weigh heavily on those who do not keep to them. It contravenes the model we have worked for until now [and] which makes equality of the sexes impossible and women's freedom irrelevant. It is a step backwards," she said.
Cecilé Duflot, the 35-year-old mother of four children who leads the French Green party, reacted angrily to suggestions that feeding her children organic broccoli and washing nappies made her regressive.
"She is completely wrong … The examples she uses totally miss the point," Duflot said in a radio interview.
In support of Badinter, Sabine Salmon, president of the association Femmes Solidaires, said that during school visits over the past two years her employees had noticed more and more French schoolgirls expressing a desire to stay at home. "It's a very worrying indicator," she said.
Women in France, which has a fertility rate of 2.0 compared with Britain's 1.8 and Germany's 1.4, have, in recent decades, been discouraged from seeing maternity as their sole raison d'etre.

miércoles, 10 de febrero de 2010

"Necesario buscar un balance" dice la Secretaria de la Familia con relación a las pensiones alimentarias

Vamos a ver. Anteriormente ya he hablado sobre cómo los "nuevos cambios" en el Derecho de Familia que la actual administración ejecutiva ha traido consigo o busca traer tal pareciera que responden a una decidida visión prejuiciada en contra de la causa de las mujeres. De repente, la mujer madre es la enemiga número uno, la embustera que se inventa padres para sus hijos, la aprovechada que busca vivir mantenida por su ex pareja, la otra, la extraña, la mala. ¿Sabía usted que en Puerto Rico existe la fundación Lucha Pro-Padres Convictos Por Pensión? .... Pues bien, muy pronto les hablaré sobre el llamado movimiento de "father's rights" que se está convirtiendo en un fenómeno a nivel global que afecta directamente a las relaciones familiares y como siempre pasa en estos casos, a las mujeres y a sus hijos e hijas.

Aprovecho para hablarles sobre algunas expresiones, representaciones y políticas públicas asumida por la Secretaria de la Familia, Yanitsia Irizarry. Con tantos problemas en el país, me parece que esta funcionaria ha pasado por debajo del radar pero....

Entre las cosas que la he escuchado/visto/leido representar se encuentran perlitas como las siguientes:

* Ante la propuesta de un pseudo periodista de que a las madres de Villas del Sol les quiten a sus hijos e hijas, dijo que eso era una posibilidad. Algún día podré hablar sobre este asunto con mayor amplitud.

* Ha apoyado todas las leyes reaccionarias de la actual administración incluyendo la de nueva ley de paternidad a la que trató de disfrazar como una que adelanta la causa de las madres.

* Es la protagonista de una supuesta campaña pro adopción que se levanta sobre construcciones lescivas sobre la familia nuclear, las tergiversaciones del llamado movimiento "pro vida" y, ciertamente, una visión miope sobre lo que es mejor para nuestros niños y niñas.

En definitiva, es una muy mala Secretaria de la Familia. Pero por ahí anda...

Necesario buscar un balance al adjudicar una pensión alimenticia

La secretaria de la Familia, Yanitsia Irizarry, fue enfática en que se debe buscar un balance entre la razonabilidad y la justicia. (Primera Hora / Vanessa Serra Díaz)

miércoles, 10 de febrero de 2010
Arys L. Rodríguez Andino / Primera Hora

En un año en que por ley se tienen que revisar las tablas que establecen las pensiones alimenticias de los menores, las quejas por la manera en que se adjudican y el encarcelamiento de quienes no cumplen fueron tema dominante en el primer conversatorio sobre la realidad del sustento de menores.

El administrador de la Administración para el Sustento de Menores (Asume) Waddy Mercado, adelantó que la agencia tiene que cambiar el enfoque punitivo.

“Asume no es sólo para recaudar dinero ni para meter a nadie preso”, señaló Mercado, quien reiteró la necesidad de humanizar la intervención de la agencia en el momento de imponer pensiones.

Yanitsia Irizarry, secretaria del Departamento de la Familia, fue enfática en que se debe buscar un balance entre la razonabilidad y la justicia, algo que no se logra cuando se adjudica “una pensión que el alimentante no puede pagar”. “La obligación alimentaria es una obligación legal, pero tiene que venir del amor”, mencionó.

“No se puede ir contabilizando el amor”, sostuvo la funcionaria.

Para la Secretaria, las batallas legales privan al menor de una figura importante, sea el papá o la mamá. “Queremos que las personas que ganen sean las más pequeñas”, dijo en referencia a la finalidad última del Estado que, se supone, sea el bienestar de los niños y niñas.

Con ella coincidió la representante Elizabeth Casado, presidenta de la Comisión de Asuntos de Familia y Comunidades y quien convocó el conversatorio.

“Identificamos que Asume necesita reenfocar el trabajo que hace esa administración y hay que eliminar en lo máximo que el efecto sobre los niños sea negativo”, expuso la legisladora.

Aunque destacó que la pensión alimenticia no se puede dejar fuera de la discusión, señaló que hay otras que tampoco se pueden obviar como la participación de padre y madre en el desarrollo emocional y espiritual de los hijos e hijas.

“Que veamos la responsabilidad del sustento como una cuestión de amor pero como una cuestión moral. La moral no lo establece la ley. El tú relacionarte con tus hijos no lo establece la ley. Si no lo quieres hacer, la realidad es que no obligan, pero moralmente cómo podemos nosotros reforzar esos valores para que no sea solamente el aspecto económico el que nosotros trabajemos con relación al desarrollo de nuestros niños”, planteó Casado.

El presidente de la fundación Lucha Pro-Padres Convictos Por Pensión, Valentín Valdés Ayala, fue el primero que tomó un turno para manifestar lo que él entiende es una injusticia. Para él, nadie debería llegar a la cárcel por tener una deuda en Asume, por lo que recomendó que se hiciera una nueva legislación para evitar que eso ocurra.

El presidente y portavoz de la entidad, cuyo lema es En prisión no somos una solución, afirmó que actualmente hay 246 personas confinadas por deudas de pensión alimenticia.

“Si papá debe a mamá $100 o $500 o $1,000, que no lo ingreses. Lo hacen perder el trabajo”, denunció el hombre que estuvo preso, precisamente, por pensión alimenticia y ahora trabaja para sacar a otros que atraviesan por lo mismo.

Tanto Casado como Mercado agradecieron la información que salió a relucir en el conversatorio y, aunque destacaron la necesidad de ser sensibles en la evaluación de las tablas de pensión, fueron claros en que no se puede llegar al extremo de que se elimine la parte punitiva.

jueves, 16 de julio de 2009

Sobre el mito de la "imparcialidad"

Las preguntas de los senadores que pasan juicio sobre la nominación de la Jueza Sonia Sotomayor al Tribunal Supremo de los Estados Unidos han hecho hincapié en indagar si Sotomayor es capaz o no de ser "imparcial", y echar a un lado sus experiencias de vida como mujer y latina. A ratos, la audiencia parecería ser una competencia entre republicanos y demócratas, los primeros negando dicha imparcialidad de la jueza y los segundos, defendiéndola. Nadie, hasta ahora, ha expresado, a) que la "imparcialidad" es imposible y b) que aún si fuera posible, no es eso lo que queremos de un juez o de una jueza. Si el propósito judicial es "hacer justicia" (como tanto nos repiten una y otra vez) tenemos que desmitificar la idea de que la "la justicia es ciega". Las preocupadas por este tema tenemos que aprovechar el espacio para hablar de estas cosas (aunque ello signifique problematizar las expresiones de la propia Sotomayor).

La feminista posmoderna Iris Young en su ensayo The Ideal of Impartiality and the Civic Public nos dice:

... the ideal of impartiality in moral theory expresses a logic of identity that seeks to reduce differences to unity. The stances of detachment and dispassion that supposedly produce impartiality are attained only by abstracting from particularities of situation, feeling, affiliation, and point of view. These particularities still operate, however, in the actual context of action. Thus the ideal of impartiality generates a dichotomy between universal and particular, public and private, reason and passion. It is, moreover, an impossible ideal, because the particularities of context and affiliation cannot and should not be removed from moral reasoning. Finally, the ideal of impartiality serves ideological functions. It masks the ways in which the particular perspectives of dominant groups claim universality, and helps justify hierarchical decisionmaking structures.

The ideal of impartial moral reason corresponds to the Enlightenment ideal of the public realm of politics as attaining the universality of a general will that leaves difference, particularity, and the body behind in the private realms of family and civil society [...]


Les sugiero, además, que lean esta entrada del blog de la amiga Erika Fontánez Torres.

jueves, 9 de julio de 2009

La ideología detrás de las decisiones II

Como parte de mi investigación sobre un tema feminista, he tenido la gran oportunidad de reflexionar sobre el feminismo, desde una perspectiva teórica pero siempre teniendo en mira una agenda política. Gracias a Myrta, he tenido la oportunidad de repasar con detenimiento el ensayo “Ideology and Women Choices” (1990) de Kathryn Abrams. Leyendo los comentarios que les puse abajo, no he podido evitar la referencia a Abrams.

Uno de los comentarios de una mujer fue el siguiente:

There are hundreds (thousands?) of women who would love to be in the position to stay home (although we are no longer allowed to admit it, lest the pro-work feminists attack us). Feminism, for me, is all about being able to choose. You chose a great career, but now you’re choosing motherhood. And it’s not like all of the work experience you’ve gained since you were 16 will magically disappear.


Dicha posición me anima a reflexionar sobre el feminismo y el derecho de las mujeres a decidir.

Kathryn Abrams en “Ideology…” discute los trabajos de Catharine MacKinnon y de Joan Williams. Ambas radicales apuntaban a que el discurso detrás de los derechos de las mujeres a decidir sobre cuestiones tales como renunciar a sus trabajos para criar a sus hijos (Williams) o acceder a tener relaciones sexuales heterosexuales (MacKinnon) no eran expresiones de autonomía de la mujer sino todo lo contrario, expresiones de opresión. MacKinnon llevó su reclamo a su análisis sobre el derecho a abortar en Privacy and Equality: Beyond Roe v Wade (las mujeres decidimos abortar, en beneficio del hombre).

Habla Abrams sobre el “ideology determination” como “el reclamo de que las decisiones de las mujeres están moldeadas primariamente o exclusivamente con la ideología del género” y aboga , en cierta manera, para que las feministas radicales bajen el tono de su discurso para no alienar a las mujeres que podrían sentir, (y con razón, añado yo) que MacKinnon y Williams subestiman su intelecto, necesidades y, cómo no, sus decisiones. Aún así, Abrams reconoce que el discurso de las radicales tenía una agenda política que exigía de cada una de las mujeres replantearse sus decisiones y rebelarse ante las circunstancias que las obligaban a actuar de una manera en específico, aún cuando ellas no se dieran cuenta (por la “falsa conciencia”).

Con los logros indiscutibles que hemos alcanzado las mujeres en los Estados Unidos y Puerto Rico nos fuimos alejando del feminismo radical. Por distintas razones, supongo. De repente, el feminismo en ambos países pareciera haberse convertido en una cuestión de “autonomía” manifestada a través del “derecho a decidir”. Eso, ciertamente, nos ha permitido reclamar ciertos espacios , sobre todo, en la esfera pública. Pero ha limitado nuestro campo de acción, en parte, porque un “derecho” es algo muy concreto, con principio y final, que no necesariamente hace una incisión en el problema social, podría hacerlo, claro está, pero no necesariamente ataja el problema. En otras palabras, se puede convertir en un parcho. El “derecho” valida el espacio a lo legitimado por el Estado o por alguna otra institución. Así, las mujeres tenemos derecho a parir y a abortar, derecho a quedarnos en casa y derecho a trabajar afuera, derecho a lactar y derecho a alimentar con fórmula… pero ¿qué consecuencias, si algunas, traen esos derechos? ¿qué ideología lleva a una mujer decidir x o y? ¿vamos de camino a nuestra emancipación física y emocional, o estamos retrocediendo? El feminismo liberal, tan enfocado en conseguir la supuesta “igualdad” y proveer las herramientas para que la mujer logre sus metas DENTRO del sistema capitalista, se ha apoderado también del discurso feminista, como si fuera el único discurso, la única alternativa. Las corrientes posmodernas también nos han restado proyectos políticos en cuanto y en tanto desde el cuestionamiento mismo de lo que es “mujer”, han logrado, entre otras cosas, despojar al feminismo de bastante terreno político en cuestiones como la pornografía y la prostitución Y esto lo digo yo, que me coloco como hija que apenas tenía 9 años cuando vio el muro de Berlín caer, y que maduró con una Unión Soviética destruida. Así, hablo desde la posición de una feminista que resiente los absolutismos, que tiene una desconfianza innata a las instituciones, que no se suscribe a postulados supuestamente empíricos. Pero, al mismo tiempo, habla una feminista que lee todos los días sobre cómo a sus hermanas las matan, las violan, las hieren, las insultan por ser MUJERES. Y mientras eso suceda , no podemos dejarnos arrastrar por el mero descontruccionismo, o concentrar todos nuestros esfuerzos en garantizar derechos. Esto no significa que dejemos de reconocer las grandes aportaciones. Independientemente de los planteamientos de MacKinnon atesoro mis derechos reproductivos, incluyendo el derecho a abortar, y atesoro, también, la visibilidad que el posmodernismo nos ha dado a tantas y tantas mujeres doble y hasta triplemente oprimidas- pienso en bell hooks, por mencionar alguna de las teóricas posmodernas.

No obstante, los derechos tienen que tener sustancia. Por ejemplo, tenemos que preguntarnos a cuáles mujeres estamos protegiendo cuando hablamos del derecho a que una se quede en su hogar para criar a sus hijos. En esta época, ¿qué mujer puede hacer esto, si no tiene una pareja que la mantenga? Igual sucede con las leyes a favor de la lactancia. Nos hemos preguntado, ¿quiénes son las mujeres que interesan lactar? ¿De qué transfondo socioeconómico provienen? ¿Estamos conscientes que el WIC, por ejemplo, ha encontrado en sus campañas pro lactancia una manera de rebajar su presupuesto, en detrimento de las mujeres pobres que no pueden o no quieren lactar?

Pienso que hay que volver a hablar de los feminismos y discutir seriamente (aunque conlleve fricciones y desacuerdos) qué feminismo es el que mejor adelanta la emancipación de las mujeres. Yo misma tengo dudas.

Sigo pensando…

Sobre la ideología detrás de la decisión

En la entrada anterior, les invité a leer la carta de una joven madre estadounidense llamada Anna. Anna, madre hace apenas unos meses, busca consejo sobre cómo lidiar con la toma de una importante decisión: convertirse en una "stay at home mom" para criar a su hija. Es una carta franca. Pero tanto o más interesante que la carta son los comentarios y reacciones de las lectoras (y alguno que otro lector).

Como son muchos, he hecho una selección de algunos de ellos para poder discutir lo que algunas feministas han llamado "ideology of choice". Es increíble, pero hemos estado hablando de lo mismo por ya casi 40 años y todavía estamos paradas sobre la discusión. Si acaso, hemos retrocedido porque sin haber alcanzado el derrumbe de la doble jornada ya las madres jóvenes están recogiendo velas. Veamos algunos de los comentarios.

There are hundreds (thousands?) of women who would love to be in the position to stay home (although we are no longer allowed to admit it, lest the pro-work feminists attack us). Feminism, for me, is all about being able to choose. You chose a great career, but now you’re choosing motherhood. And it’s not like all of the work experience you’ve gained since you were 16 will magically disappear. Depending on your career, stay up-to-date on the latest developments in the field (software, research, whatever). Only you can decide what’s right for you. Don’t listen to those who tell you you are wasting your time/talents, nor those who would tell you that simply considering staying at work is the most selfish thing you can do. Your heart already knows what it wants to do. You just need the reassurance that it is ok. It’s ok. It’s ok to work. It’s ok to stay home. Do what’s best for you and your family. As someone who has gone back to work, I’ll say this, it never gets any easier, and that longing never goes away

As parents, we need to stop being ‘ashamed’ of the desire to be an active part of a relationship that is a natural and vital part of humanity.
This letter literally had me in tears, as I, too, spent my entire life dedicated to my career (I am an attorney), only to have my priorities shift when my daughter was born nearly 3 months ago. I would love to stay at home with Bitlet full-time, but that is not possible. I commend Anna for reevaluating her priorities, and for her honest evaluation of those early days, and wish her nothing but the best of luck.


I am a professional and have two young children and went back to work 8 weeks after having each of them. They are extremely precious to me. I do all that I can for them and spend as much time as I can with them. I love my career and I spent many years in school and worked hard to get where I am. When I think about what adjectives define who I am, a mother is only one of the many adjectives that I would chose to describe myself. Even before I had children I did not want to be defined by them. I wanted them to be part of what defines me and my career is another part of what defines me. I would not take that away just like I would not take away the definition of being a mother. Everyone needs to make their own choices. There is no wrong or right but what make us happy and gives us pride.

I must say that when I started reading this article, I started getting mad. I thought it was going to be the usual, tired song and dance about how “I’m a woman, raising a kid is a pain in the ass, and my real job is working in an office.”
Then I continued to read further and was amazed that you ended up going in the other direction. I have always been skeptical that women who were hard-core about their jobs and positions could ever be turned from then for the most important job ever: child care. This has made me think otherwise.
If only more mothers, even those who are stay-at-home, would think like this, families would be far better off, in my opinion.


I take comfort in knowing I’m not alone in this and that many women struggle daily with this decision. I also know that I have the power to change my situation if I want to and that no one situation is truely perfect. I think we’ll always feel like we’re leaving a little something behind, whether it’s the career we downsized in order to stay home, or the loss time with baby that we sacrifice in order to work.


if you have just taken three months PAID maternity leave and you quit now are you making it harder for all the working moms who come after you at the company. Every mom who doesn’t come back or quits shortly after returning from paid leave seems to be brought up a regular basis at my company when another woman is pregnant and going on leave.

Don’t sell yourself short. You are the best person to care for your child. I am a stay at home mom and I see wonderful nannies all day long and I see terrible ones. But even the children who have the wonderful nannies still want their mommies instead.

Decide what is right for you - not for society or anyone else and don’t feel guilty about your decision. Enjoy your time because your child is gonig to grow up before you realize it.

As a childfree woman, I can’t help but wonder if your employers will be hesitant to hire a woman to replace you for fear of her doing the same thing you’ve done.

I am SO glad, now that we’ve all settled in, that I kept working. I am contributing needed income for my family, accruing SS and disability benefits, making sure my professional skills stay sharp, partaking in our larger society outside of my role as a mom, and I get to go the bathroom all my myself, ha ha. AND I get to be a mother to a wonderful toddler who is very happy to see her teachers each weekday morning but also runs to hug me each evening.

My simplistic, male, point of view:
Can you image, 30 years from now (maybe while watching you daughter walk down the aisle at her wedding), wishing that you had spent more time at work, rather than with her?


It would be nice if this blog could write about moms who have no choice but to work, who don’t bother agonizing over the question of whether to return to work or not but rather, need to focus their attention on being both good workers and good mothers because they have to be both no matter what- maybe a discussion/suggestions about ways in which moms like that/us make that juggle work. I feel for Anna, but I’m tired of this same old middle class opt out discussion.