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domingo, 10 de octubre de 2010

-¿será que ser profesora de Derecho significa....

Nos dice Erika Fontánez Torres en su blog Poder, Espacio y Ambiente:

Evidentemente, como sabemos, el mundo de la academia, sobre todo en algunas áreas del saber más que en otras, todavía es un mundo que reproduce la discriminación por género, los estereotipos y que tiene techo de cristal; un mundo en el que las relaciones de poder no son tan patentes pero en el que las mujeres sufrimos la discriminación solapada. El problema de la discriminación por género -está dicho hasta el cansancio- es un asunto relaciones de poder, en el que las prácticas de desigualdad y violencia que se repoducen en todos los micro-escenarios y la academia no está exenta.

Hoy llega a mi atención este blog que detalla anécdotas y experiencias sobre lo que significa ser/cómo se siente ser, una mujer en el mundo de la filosofía: What is like to be a woman in philosophy?. Examinándo el blog no pude sino pensar en la cantidad de anécdotas que una tendría para contar sobre lo que experimentamos y vivimos las mujeres en el mundo del Derecho, en particular, el mundo de la academia jurídica. Se me ocurre que tal vez es hora urgente (sobre todo a falta de reuniones de facultad y de mecanismos institucionales para una gobernanza democrática universitaria), hacer un blog (como este por ejemplo), sobre lo que experimenta(mos) las mujeres profesoras de Derecho: Tal vez ya es hora de hablar abiertamente sobre ¿Qué significa ser profesora de Derecho? y desentrañar las prácticas poco cuestionadas, normalizadas y encubiertas, que no permiten relaciones de equidad y respeto en el mundo de la academia jurídica.

No tengo la menor duda de que habría mucho material para colgar en el blog, pero además, habría mucho que discutir y debatir sobre el tema. Quizá un blog sea la forma, no se, para develar lo que se invisibiliza y no parece evidente, lo que es muy dificil de demostrar y denunciar; quizá ya es tiempo (nunca es tarde) de hablar del asunto abiertamente y sin censuras indirectas, con miras a eliminar de raíz esas prácticas silentes y hasta normalizadas, pero que no por ello dejan de ser discriminatorias y violentas de parte de quienes tienen poder.

Y como muestra de lo que el blog contendría, se me ocurren algunas preguntas, a manera de antesala, solo como muestra de lo que podría ser tema del blog:

-¿será que ser profesora de Derecho significa enfrentarse a un cuerpo evaluador compuesto por hombres que se sienten con el derecho, la impunidad e inmunidad de decirle a la profesora a quien evalúa, que su carácter es muy débil o que es muy emocional? ¿o, por el contrario, que su problema es que es MUY fuerte de carácter?

-¿será que ser profesoras de Derecho puede acaso implicar que profesores, hombres todos, del cuerpo evaluador con poder sobre las profesoras, se sientan con el derecho absoluto de indagar, comentar y prescribir sobre el curso que debe seguir la vida personal de éstas, a manera casi de advertencia, con implicaciones sobre las decisiones institucionales que recomendará?

-¿será acaso que ser profesora de Derecho puede significar tener que soportar que un miembro de un Comité de Personal pueda hacerle un comentario impropio sobre su atuendo, sobre cómo está vestida y, más aún, hacerle el comentario sobre lo ‘bien vestida’ que está y agregue: “Yo creo que estás enamorá”?

-¿será que ser profesora de derecho puede implicar que se le considere discriminatoriamente y sin un derecho igual a la hora de repartir los escasos recursos en tiempos de crisis?

-¿será acaso que ser profesora mujer en una facultad de derecho implique que en reuniones de facultad se les mande a callar y se le diga “pero vas a seguir?!” o se le amenace directamente si continúa hablando?

-¿será que ser profesora de Derecho pueda acaso implicar que en el proceso presencial de evaluación de un curso sobre Derechos sexuales y reproductivos, quien evalúa (hombre, profesor, con poder) intervenga en la clase de la profesora cuando se discute el tema del derecho a interrumpir un embarazo, y la interrumpa y le pida a los y las estudiantes del curso que imaginen ser feto Y mujer, para poder analizar si debe o no proceder el derecho al aborto?

-¿será que ser profesora de derecho puede implicar que los profesores hombres se sientan con el poder de ningunear el trabajo académico de una profesora y dirigirse a ella con violencia discursiva como jamás se atreverían a dirigirse a un colega hombre?

-¿será que ser profesoras de derecho pueda implicar que las decisiones institucionales y el ‘tomarle el pulso’ a cómo la facultad opina, se haga a puertas cerradas y en reuniones en las que las profesoras mujeres están excluídas, porque su opinión y criterio parece no contar?

Sería un buen blog, tal vez debamos hacerlo pronto, muy pronto…



Como mujer, feminista y abogada no puedo menos que sentirme muy preocupada por lo que pretende limitar los trabajos de las mujeres profesoras en el mundo de las escuelas de derecho de Puerto Rico. Viene siendo hora de que trabajemos estos problemas, desde la solidaridad y el activismo.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico apoya a estudiantes y profesoras de la UPR en Río Piedras en la defensa del Programa de Estudios de la Mu

Comunicado de Prensa

San Juan, Puerto Rico, 22 de septiembre de 2010- El Movimiento Amplio de Mujeres (MAMPR) se unió en la mañana de hoy a la manifestación convocada por estudiantes y profesoras de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras para exigir la permanencia del Programa de Estudios de la Mujer y el Género en ese recinto.

“Por décadas, la UPR ha sido el espacio para promover el diálogo, el análisis crítico y la formación de estudiantes que desean integrarse a la sociedad con una perspectiva de equidad de géneros y justicia social. Esas estudiantes, que hoy en día laboran en distintos campos, son parte de una ola expansiva que adelanta la equidad y con ello la posibilidad de salvaguardar las vidas de todas las mujeres que sufren violencia, pobreza y discrimen sólo por ser del sexo femenino”, expresó Leila Negrón, una de las integrantes del MAMPR que asistió a la manifestación.

El MAMPR llamó la atención al hecho de que en los últimos dos años las políticas gubernamentales han estado fuertemente influidas por sectores religiosos fundamentalistas para los cuales la palabra “género” equivale a pecado. Según el MAMPR, el recorte del presupuesto que viabilizaba el funcionamiento del programa confirma que la Universidad está en riesgo de perder su identidad y autonomía ante las políticas misóginas y represivas del gobierno central.

“Estas políticas gubernamentales son las responsables de que al día de hoy tengamos una Oficina de la Procuradora de las Mujeres casi inoperante, un Departamento de Educación que se niega a cumplir con la ley que le obliga a incorporar la perspectiva de género a su currículo y una legislatura en la cual predominan las creencias religiosas de sus integrantes por encima de los derechos humanos de las ciudadanas y ciudadanos”, añadió Adriana Alonso, otra de las integrantes del MAMPR.

Las integrantes del MAMPR recalcaron que si se permite la desaparición del Programa de Estudios de la Mujer y el Género en la UPR en Río Piedras, otros programas similares en otros recintos y universidades también desaparecerán. “Sería el triunfo de una mentalidad machista y retrógrada sobre el trabajo de décadas a favor de los derechos humanos de las mujeres de la Isla. Nuestra Isla quedaría rezagada en comparación con las universidades de América Latina y Estados Unidos que sí apoyan estos programas porque reconocen su importancia”, concluyó Negrón.

martes, 21 de septiembre de 2010

Carta peticion en apoyo al Programa de Género de la UPR

Puedes firmar la carta de abajo AQUI!!!!!
Desde aquí, TODO mi apoyo a las profesoras, estudiantes y colaboradoras del Programa de estudios de la mujer y género de la UPR. En su momento, cuando el programa todavía no estaba configurado, llegué a tomar una clase que marcó mi vida.

Carta de apoyo al Programa de estudios de mujer y género

Denuncia del desmantelamiento del Programa de estudios de mujer y género del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras

El Programa de estudios de la mujer y género fue creado en 2001 por mandato del senado académico de la Universidad de Puerto Rico. Desde su creación el programa ha contado con un presupuesto de fondos recurrentes de $23,000 anuales. Este presupuesto se dedica al pago de la compensación de los profesores que enseñan los cursos cada semestre, el pago de un estudiante a jornal y un restante para sufragar los gastos de foros, presentaciones de libros, coloquios y publicaciones. Se trata por lo tanto de un modesto presupuesto que el programa ha utilizado de forma efectiva y responsable.

El viernes 27 de agosto, inesperadamente la Dra Mara Negrón, coordinadora del programa se enteró que el presupuesto del programa había sido reducido a $900 (para materiales). Ni el decano de la Facultad de Estudios generales, Dr Jorge Rodríguez Beruff ni el director del Departamento de ciencias sociales, Dr Pedro Álvarez, - unidades a las cuales por razones administrativas se ha adscrito el programa, - incluyeron en los pedidos de presupuesto al programa cuyos logros dicha facultad y departamento reclaman en sus informes académicos anuales. La Dra Mara Negrón fue mantenida al margen y por lo tanto excluida de todas las negociaciones de presupuesto concernientes al programa.

El aumento en la matrícula de los cursos que ofrece la secuencia curricular, el éxito de las actividades académicas que realiza el programa y el prestigio internacional del que goza demuestran tanto la vigencia del mismo como la responsabilidad y la seriedad con la cual su coordinadora y los miembros del comité de profesores del programa han dispuesto de los recursos económicos otorgados por la institución.

¿Por qué entonces condenar un programa académico exitoso a morir de inanición? Pues el resultado a largo plazo de la supresión de su presupuesto de funcionamiento condena esta iniciativa a desaparecer. No sólo esto. ¿Por qué se decide precisamente suprimir el presupuesto de un programa que se dedica a pensar la construcción y representación de género en un país donde la violencia de género es la causa principal de asesinatos? ¿Qué funcionario ha decidido que las cuestiones de género son secundarias y prescindibles cuando de educar en el mundo contemporáneo se trata? La crisis económica no explica ni justifica las actuaciones de los funcionarios responsables de tan lamentable decisión ni tampoco la supresión de un presupuesto tan exiguo.

Denunciamos esta situación que a muchos niveles implica la discriminación por razones de género pues pensamos que no se trata de un corte a ciegas. Pedimos a las autoridades universitarias, a la rectora interina Dra Ana Guadalupe Quiñones que dé instrucciones a la Facultad de Estudios Generales a efectos de que se respete la autonomía del programa y su representación en la persona de su coordinadora y que se tomen las medidas necesarias para la restitución de su presupuesto con carácter de urgencia. De no ser así el programa no podrá mantener su ofrecimiento de sus cursos a partir de enero 2011.

Como parte de la comunidad académica le pedimos a usted rectora interina, Dra Ana Guadalupe Quiñones, que restituya con carácter de urgencia los fondos del programa.

Firma Título, afiliación
Mara Negrón, Universidad de Puerto Rico