miércoles, 24 de febrero de 2010

Lo prometido es deuda

Charlatanería parte Dos:

La maravilla de ser mujer

Las ventajas de pertenecer al sexo fuerte

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Por ELNUEVODIA.COM

Al parecer, muchas mujeres coinciden con la escritora chilena Isabel Allende cuando asegura que "es mejor ser hombre que mujer porque hasta el hombre más miserable tiene una mujer a la cual mandar".

En un sondeo realizado a un grupo de 20 féminas para conocer las ventajas de ser mujer, las reacciones, a diferencia de los varones, sí se hicieron esperar.

Aunque la mayoría de las integrantes del sexo femenino tienen la capacidad de parir, usan sostén, tacones incómodos, gastan dinero en maquillajes y cremas, mensualmente tienen que lidiar con la menstruación, entre otras razones destacadas ayer por los varones para estar de plácemes con su género, he aquí las respuestas más comunes.

15. Con los años no les crecen vellos ni en la nariz ni en las orejas.

14. Es muy poco probable que terminen calvas.

13. No tienen que ser caballerosas.

12. ¿Problemas mecánicos?... siempre tendrán ayuda.

11. En casos de emergencia tienen prioridad.

10. No tienen que demostrar que son mujeres (como en el caso de los hombres), lo cual acarrea conductas peligrosas.

9. Son más creativas a la hora de cambiar su imagen.

8. Son multiorgásmicas.

7. Tienen mayor capacidad para tolerar el dolor.

6. El sentimentalismo está permitido en todo momento.

5. El síndrome premenstrual y la menstruación dan la autorización para pelear, enojarse y comer todos los chocolates que se les antoje.

4. La esperanza de vida es más larga.

3. Maduran antes que los hombres.

2. Tienen la habilidad de hacer muchas cosas a la vez.

1. Possen el don de dar vida a otros seres humanos.

Voces adversas

A pesar de estas ventajas, no todas pudieron destacar el lado positivo de la femineidad. Tres de ellas señalaron lo siguiente:

“Me molestan las canas y la vejez, a ellos les acentúan el ‘sex appeal’, a nosotras no. Para colmo, ellos no tienen menstruación ni cargan los bebés. Si ellos son mujeriegos no está mal, pero si lo hacemos nosotras somos flejes”.

“No veo nada positivo. Pienso en la menstruación, los cambios hormonales, que nos tenemos que depilar el bigote, caminar con tacos y lidiar con el machismo”.

“¿Ventajas?: que cuando llegas como a los 12 te da un dolor y te sentencian, al menos, 40 años de purga con sangre. Que llegan los 15, te enamoras por primera vez, te quedas sin respiración, los cólicos te matan, el corazón se te acelera, y a menos de un año se te multiplican los achaques porque te dejaron y que cuando te casas, y pasan los tres años de bobera, te despiertas un día pensando… cómo caí”.

1 comentario:

Marielisa dijo...

¡Qué horror! Cómo es posible que algunas de nuestras hermanas mujeres pienses en estas 15 tonterías como ventajas de ser mujer. Bueno, eso sin contar la ya de por sí estupidez de pensar qué de bueno tiene ser mujer, opuesto a ser hombre. Lo más horrible de la nota no es la lista, sino los párrafos culminates en los cuales varias mujeres indican la pesadilla que es ser mujer. En ellos sólo enfatizan en la menstruación, en ser adolescente tonta y luego esposa sufrida. ¿Será que las pobres sólo tienen eso en sus vidas? Si es así me dan lástima porque no puden ver lo que aportamos al mundo con análisis distintos a los hombres, el hecho de que sobrepasamos en número a los hombres en las instituciones universitarias del país (y en éxito acdémico también), la dedicación que le brindamos a causas que son "poco importantes" para muchos hombres (no todos),la solidaridad que tenemos hacia nuestras hermanas mujeres, la maternidad responsable y deseada, simplemente el hecho de que cargamos el mundo en las espaldas siempre porque "nos preocupamos demasido", y muchas otras cosas positivas de ser quienes somos: mujeres. Si me dieran a escoger nacer de nuevo hombre, jamás lo aceptaría. Adora mis senos que empizan a colgar por la edad y por amamantar, mis canas que empiezan a salir por herencia y por los doleres de cabeza, mi piel estirada por la maternidad y por comer muchos brownies, la menstruación que me permitió parir, mis orejas de tanto trabajar y perder noches preocupada por todos. Todas son marcas que llevo con orgullo porque son mi vida y no cambiaría ninguna de ellas.

Cuando vemos este tipo de artículo no podemos concluir otra cosa más que nos falta mucho por hacer, no sólo hacia la otredad del hombre borrando estereotipos tontos como los de la nota, sino educando a nuestras hermanas mujeres para que se respeten ellas mismas. Gracias Vero por la carta escrita a El Nuevo Día, muchas lo pensanos pero tú lo hiciste. Brava!!!!