lunes, 27 de agosto de 2012

Poderoso primer encuentro de mujeres estudiantes de Derecho

El sábado pasado treinta mujeres estudiantes de las escuelas de Derecho de la Universidad Interamericana, Universidad Pontificia Católica de Ponce y Universidad de Puerto Rico aceptaron la invitación de las integrantes de la Comisión de la Mujer del Colegio de Abogados, que tengo el gusto y honor de presidir, para encontrarse entre ellas y con nosotras en la sede del Colegio.

Las estudiantes llegaron listas para hacer la diferencia. Desde el primer momento, la energía prevaleciente fue de solidaridad, empatía y respeto. Nos sentimos confiadas en intercambiar historias, nos escuchamos y hablamos, y al final de la jornada, resultamos hermanadas.

¿Por qué las mujeres que estudian Derecho muchas veces se sienten sin voz? ¿Por qué callan ante situaciones que las violentan a ellas y a otras compañeras? ¿Por qué algunas no se sienten apoyadas por sus Escuelas? ¿Qué rol, si alguno, juegan los estudiantes varones en el discrimen contra las estudiantes? ¿Y los profesores? ¿Cómo es que en algunas escuelas es ampliamente conocido que cierto profesor (o profesores) hostigan o hacen chistes sexistas o invisibilizan a sus estudiantes mujeres y NADIE hace algo para frenarlo? ¿Por qué hay tan pocos cursos con perspectiva de género? ¿Y las profesoras? ¿Por qué es que a ciertas profesoras se les margina porque supuestamente son "muy fuertes" (o "muy débiles") y a ciertos profesores se les privilegia por las mismas actuaciones en el aula? ¿Por qué son tan pocas las profesoras en las Escuelas de Derecho?

Las estudiantes se dieron cuenta de que tienen muchas cosas en común, y las abogadas comprendimos que ciertas cosas han cambiado muy poco en las escuelas de dónde nos graduamos.  Juntas, nos dimos cuenta que es hora de acabar con los silencios. Juntas, nos dimos cuenta que las abogadas podemos hacer mucho por las estudiantes y ellas, por nosotras. Juntas, nos dimos cuenta que las Escuelas de Derecho puede representar un ambiente hostil pero que nosotras somos más fuertes.
Juntas, nos dimos cuenta que un profesor:

NO PUEDE DECIRLE A UNA ESTUDIANTE EMBARAZADA QUE SU UNICA OPCION ES DARSE DE BAJA;

NO PUEDE HACER CHISTES SOBRE LAS AGRESIONES SEXUALES CONTRA LAS MUJERES:

NO PUEDE DISCRIMINAR CONTRA UNA ESTUDIANTE QUE NO LE RIE LAS GRACIAS MACHISTAS NI SE TOMA UN CAFE CON EL:

NO PUEDE DECIRLE A UNA ESTUDIANTE  QUE VA A FRACASAR SOLO PORQUE ES MADRE:

Nos dimos cuenta que juntas somos poderosas y estamos dispuestas a hacer la diferencia, por nosotras y por quienes vienen detrás.




1 comentario:

Sharon Miranda dijo...

Un puente multidimensional con luz violeta! Gracias por la hermandad y la experiencia!