jueves, 23 de abril de 2009

Asesinada a la luz del día por su compañero

Endi.com
Por Pedro Bosque Pérez / pbosque@elnuevodia.com

En un último gesto por salvar su vida, Elida Ríos Montañez se lanzó ayer de la guagua que conducía su compañero José de León de Jesús, pero el hombre detuvo el vehículo en el medio de la avenida Sánchez Castaño en Carolina, se bajó del mismo y la persiguió disparándole, alcanzándola en tres ocasiones.

La mujer se internó corriendo en un solar baldío, para encontrarse más adelante con unas planchas de zinc que le impidieron escapar.

Ríos Montañez intentó regresar a la avenida, aparentemente para pedir ayuda, pero cayó arrodillada a pasos de la acera y falleció.

El cuerpo de la joven de 30 años quedó reposando entre un poste de alumbrado eléctrico y una caja de transformadores.

Dos hermanas de la joven acudieron a la escena del asesinato, pero descartaron hablar con la prensa.

El homicidio se reportó a eso de las 5:30 p.m., frente al residencial Lagos de Blasina, a pocas calles de donde residía la pareja en la urbanización Villa Carolina, en la mencionada ciudad.

Cientos de curiosos se aglomeraron a los extremos de la avenida. Algunos reclamaron en voz alta que le aplicaran al autor del asesinato “la pena máxima”. Juana Franco expresó que las mujeres debían “sublevarse”. [Enfasis no en el original]

El teniente Jesús Rivera, director de la División de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Carolina, señaló que hay un testigo del incidente.

Además, poco antes de ser asesinada Ríos Montañez llamó con su celular a una hermana, mientras iba en la guagua junto a De León de Jesús.

La hermana, cuyo nombre no fue revelado por las autoridades, escuchó a ambos discutir, y a Ríos Montañez advertirle a De León de Jesús que lo iba a denunciar.

De León de Jesús se entregó en la Comandancia de Carolina y reconoció el asesinato.

El hombre labora como guardia de seguridad en el área de monitores del hotel Ritz Carlton en Carolina, según el teniente Rivera.

Ríos Montañez laboraba también como guardia de seguridad, pero en el hotel Condado Plaza, en San Juan.

La Policía no tenía datos anoche de si la pareja tenía hijos en común.

En la escena del asesinato se recuperaron casquillos de bala calibre .45.

1 comentario:

Jose dijo...

Hay que hacer algo para romper este maldito patrón de abusos. El sistema educativo y el sistema de hogar son las piezas claves de este problema. Muchos de estos abusdores se han hecho por el ambiente de un padre, tío, abuelo o tutor inmediato que ha sido abusador. Estamos en una dejadez de enseñanza, mucha fiestas, muchos "bayú" y no se acuerdan de lo que es moral, sentimientos y sentidos de resposabilidad humana. Puerto Rico es un país que va disparando un comportamiento de tercer mundo y no importa cuantos han pasado, pasan y pasarán por las escuelas, pero este sistema educativo refleja algo que se está perdiendo. Se comienza con la mano dura y sutil de un hogar. Esto es disciplina en deporte, música o algo de cultura. Si los pobres no pueden,enntoces el gobierno DEBE de hacer algo ya... Esto es una vergüenza social, es una situación que nos ponen en un lugar de país atrazado... No nos vemos como educados.