lunes, 23 de noviembre de 2009

Y si no seguimos los consejos ¿qué?

II



La violencia hacia las mujeres en Puerto Rico ha sido intimado por muchos como parte de nuestra cotidianidad. Desde que nacemos hasta que morimos las mujeres nos sabemos en riesgo. Por ello, la mera posibilidad de convertirnos en víctimas de una agresión se ha convertido en una agresión por mérito propio, una agresión constante y continua que nos mutila nuestra autonomía y decide por nosotras desde qué ropa utilizar (para que nos tomen en serio), qué trabajos aceptar (en un ambiente dónde no nos hostiguen), por cuál acera caminar (en donde no tenga que exponerme a una falta de respeto), en dónde estacionar (que no me agarren desprevenida), en dónde vivimos (que tenga seguridad 24/7). Al fin y al cabo, la lista de consejos para evitar ser victimizadas nos convierte en presas de la ansiedad. Una no puede evitar preguntarse qué pasa si se obvian los consejos. Si nos agreden, ¿cuál será nuestra justificación para ganar la solidaridad de la sociedad? Solidaridad que, a ratos, se no escapa por un sistema que también nos ultraja.

Detrás de discursos para supuestamente “protegernos” muchas veces se esconde una ideología machista que pretende desplazar la responsabilidad de la sociedad de velar por la paz y seguridad de sus mujeres y hombres, hacia los hombros de las propias mujeres. Así, a las mujeres nos invade un terrible sentimiento de culpa cuando sentimos que no seguimos “los consejos” al pie de la letra, si de repente nos tomamos un trago de más, o si salimos de nuestras casas después de las 12 de la noche, si le sonreímos a un chico, o si conducimos con la ventana del auto abierta. La sociedad nos violenta y pretende culparnos por la violencia. Es casi como si nos preguntara: ¿Quién nos manda a ser mujeres?

No lo vamos a permitir.

PrOhIbIdA La InDiFeReNcIa

domingo, 22 de noviembre de 2009

Ellas Somos Nosotras

I

Cuando niña, Mamá me prohíbia estar sola en una habitación con hombres, que no fueran mi papá. No importaba que fueran tíos, primos o amigos de la familia. Antes de los cinco años, ya sabía dónde exactamente no se me podía tocar (“con excepción del doctor, si está presente mamá”). Era una niña pero aún así podía percibir que cosas malas pasaban fuera de la protección de mi hogar. Cosas que tenían que ver con violencia y con otras niñas como yo. Comencé a preocuparme.
Mujer embarazada es interceptada, mientras hace ejercicios, la secuestran, la violan y la asesinan

En el colegio católico aprendí sobre la prohibición religiosa del derecho al aborto. Pero vi cómo expulsaban a las chicas embarazadas, como castigo por publicar su sexualidad con una barriga. Veía muchos dedos apuntando, pero no ayudando. En alguna ocasión, hubo un mini escándalo porque el Colegio pretendía expulsar sólo a la chica embarazada y no al chico que la embarazó. Descubrí que existen dos varas. Discrimen. Supe que algo no andaba bien. Despertaba mi conciencia feminista.

Mujer es violada en estacionamiento público en el Viejo San Juan

En la Universidad, vivía en alerta. Escuchaba las historias de estudiantes violadas en pasillos o en el estacionamiento de la Universidad. No hubiera sabido a dónde acudir si me hubiese sucedido algún incidente violento. Escuchaba constantemente la voz de mi madre: “No confíes en nadie, Verónica”. Ansiaba tener gas pimienta en la cartera. En la Universidad también cimenté mi identidad como mujer feminista y eso ayudó a sentirme más segura, como si el hecho de reconocerme en desventaja por ser quien era, y luchar en contra de ello, me diera fuerzas para enfrentarme a lo que fuera. Pero, aún así, tenía miedo.
Varias mujeres son violadas sistemáticamente por dos hombres (uno gordo, el otro flaco) que entran a sus apartamentos.

En la Escuela de Derecho, escuché en boca de catedráticos chistes sobre la violencia hacia las mujeres. Legendario es el profesor que, para establecer un punto, hace referencias a cómo a una mujer la violaron no en contra de su voluntad sino "en contra de una mata de plátano". [Risas]. O el otro que a todas las mujeres las tilda de “resolutas” para no decirles “putas”. [Más risas]. Esos profesores, protegidos desde la autoridad y santidad de la Cátedra, son vistos con admiración por colegas y estudiantes. Me indignaba pero nada decía. Me sentía sola.
Violador en serie aterroriza a estudiantes en Río Piedras

Llegó mi adultez joven. Lejos de la protección materna y paterna, decido vivir sola en San Juan. Me reconozco como una víctima en potencia. Duermo con gas pimienta al lado de la cama. Fui a una armería para comprar una “taser gun”. No pude comprarla, al comprobar que sólo tenerla en las manos me hacía temblar. Cuando escucho alguna de las noticias de terror, que tan comunes se han puesto en Puerto Rico, duermo con un cuchillo al lado de la cama.
Hombre mata a disparos a su ex-esposa y balea al hijo de ambos.

No por nada algunas de nosotras le damos la dirección del chico que nos invitó a salir a nuestras amigas, “por si no aparecemos”. Lo decimos más en serio que en broma.

consejos

no te pongas faldas cortas; no andes sin gas pimienta en la cartera; no enseñes las tetas; si te detiene un policía en medio de la noche, dile que lo sigues al cuartel; no te mudes sin antes poner rejas; no aceptes tragos a desconocidos, o mejor, a nadie que a veces los conocidos son los peores; no hagas jogging en la calle; deja las luces encendidas; duerme con una navaja al lado de la cama; si ves a alguien raro rondando tu casa, habla en voz alta a tu esposo (aunque no lo tengas); no te estaciones en Covadonga, detrás de la Escuela de Derecho de la UPR, en las calles sospechosas de Ocean Park, en cualquier calle del casco de Río Piedras, ni en el multipisos de Plaza Las Américas; no rías las gracias; no vayas a su casa; no salgas hasta la madrugada; en fin, no busques que te violen.


vrt

Nos cuesta el doble



Cartel de Eva C. Cano Plaza con la colaboración de Marina Martínez de Pinillos

¡No las olvidamos, queridas!

En mi temprana adolescencia, convencí a mi madre para que me permitiera hacerme mi primera manicura. En cuanto obtuve la ansiada autorización, corrí a un salón de belleza y allí conocí a Ada, la dueña del lugar. Simpática, agradable, sonriente, siempre trabajadora, Ada. Su socio era también su esposo, así que lo recuerdo a él también, entrando y saliendo del salón, mientras Ada trabajaba con mis manos. Un día, de repente, el salón de belleza amaneció cerrado. Ada había sido asesinada por su esposo. Se abrió la caja de pandora. Por primera vez, en mi vida escuché de primera mano sobre cómo la distorsión de lo que es una relación amorosa puede terminar en muerte. Perdí la inocencia.


Durante mis años de escuela superior compartí con muchachas que se convirtieron en parte importante de mis años de formación. Martita era una de ellas. En plena adolescencia éramos felices, riendo y corriendo por los pasillos del colegio. Como pasa en estos casos, la graduación marcó la separación. El reencuentro con Martita se dio en las más terribles circunstancias. Ella marchó a Estados Unidos. Pero su novio, estando hasta allá, la torturó y la asesinó. Así, volví a ver a Martita, con su linda sonrisa apagada, sus ojos oscuros cerrados, sus manos una sobre la otra ya no daban abrazos. Triste, triste día que quisiera no recordar, pero lo hago.

Hace pocos años, mi madre me llamó para darme otra noticia. El hijo de una de sus mejores amigas acababa de asesinar a Brenda, su ex compañera. La misma ex compañera a la que había abandonado con tres hijos, y a quien, al parecer, no le perdonaba que hubiese logrado con mucho esfuerzo y sacrificio levantar una casita humilde en el Barrio Bunker de Caguas. Un día, él la llamó para que saliera de la casa, ella se limitó a abrirle una ventana... él le disparó a través de ella. El hombre en cuestión anduvo campeando por su respeto por el barrio por muchos meses, hasta que por fin lo arrestaron. Dicen que está en la cárcel.


Recientemente, en este blog puse la noticia del asesinato de Lizzia. Más tarde, tristemente, me enteré de que Lizzia era una querida compañera de trabajo de mi amigo Isidro. Trabajaba en uno de las mesas de cosméticos de Sears. Me cuenta Isidro, que Lizzia era solidaria, dadivosa, alegre… a veces no tenía dinero para comer por tal de cumplir con todas sus responsabilidades económicas. Ella no pensaba que su esposo la mataría. Estaba equivocada.

Así, cuatro han sido las mujeres conocidas por mí o por personas cercanas a mí que han sido asesinadas por sus parejas. Sus historias se unen a la de mis otras conocidas, algunas más cercanas que otras, que han sido manoseadas por familiares, acosadas por ex novios, hostigadas por sus supervisores, insultadas por sus parejas. Por eso, cuando digo que “cuando violan a una mujer, nos violan a todas” o que “Elida era una de nosotras” lo digo en serio.

A Ada, Martita, Brenda y Lizzia, a sus hijas e hijos, a sus madres y padres, a todas aquéllas y aquéllos que las lloran y extrañan cada día, va dedicado este espacio durante la Jornada de No Más Violencia Hacia las Mujeres.


PrOhIbIdO OlViDaR

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Preocupantes expresiones

En el día de ayer salió publicada la noticia de que el Panel sobre el Fiscal Especial Independiente (FEI) no designará un FEI contra el juez superior Israel Hernández González por alegadas violaciones a la Ley de Violencia Doméstica y Ley de Armas. No tengo los criterios de juicio para evaluar esa decisión, así que no tengo problemas en darle un voto de confianza a la actuación del Panel. Ahora bien, me gustaría destacar las siguientes expresiones, realizadas por la ex jueza Berta Mainardi Peralta:

En su voto particular, Mainardi Peralta hizo énfasis en la función del panel de encausar a los funcionarios públicos culpables y preservar la integridad y reputación de los inocentes.

“La suspensión del magistrado y su difusión en los medios por la oficina de la Administración de Tribunales ciertamente han provocado ya en él (el juez) una mancha que bien pudo haberse evitado si se hubiese aguardado por la determinación que hoy ha tomado el panel a escasos 49 días de habernos referido el asunto a nuestra consideración”, añade la Presidenta del Panel del FEI.

Según Mainardi Peralta, la decisión de suspender al juez “fue apresurada”.


Me preocupan las expresiones de la ex jueza porque me parece que el Juez Presidente Federico Hernández Denton actuó con prudencia cuando suspendió al Juez Hernández González luego de a éste haberle sido imputadas violaciones a la Ley de Violencia Doméstica y la Ley de Armas, por supuestamente haber agredido físicamente a su esposa al empujarla y tumbarla al piso ocasionando que ésta se lastimara el codo y pie derechos. Ante ese cuadro, el Juez Presidente no tenía muchas opciones. Ningún agresor debe ser juez, ni tener acceso a la autoridad que ser juez le provee. Ante la duda, saluda. Sabido es que en nuestro sistema las salvaguardas constitucionales permiten que, en determinadas circunstancias, una persona pueda ser privada de su empleo en tanto se resuelven las alegaciones en su contra. No veo porqué en este caso habría que hacer una excepción. El hecho de que el Panel, esta vez, haya resuelto el caso en menos de dos meses, nada dice. ¿Qué tal si, en efecto, hubieran decidido asignarle un FEI al caso? Ciertamente, es un vicio de nuestro sistema que la presunción de inocencia muchas veces sea derrotada en los medios de comunicación. Desde aquí hemos expresado alarma ante dicha práctica. Pero no por ello vamos a dejar de apoyar todas aquellas medidas que logren, de alguna manera, significar que la violencia hacia las mujeres es y será una práctica INTOLERADA por nuestras instituciones.

martes, 17 de noviembre de 2009

Exprésate contra la violencia hacia las mujeres

Feministas y blogueras convocan a enviar y compartir expresiones sobre el tema de la violencia para publicarse en blogs. Pueden ser columnas breves, fotos, poesía, diseño gráfico, y otras formas de expresión en contra de la violencia hacia las mujeres.

Puedes enviar cualquier expresión ya creada o por culminar. Estaremos recibiendo sus trabajos hasta las 11:00 p.m. del Sábado 21 de noviembre de 2009. Se hará un escogido de las expresiones que serán publicadas en blogs solidarios con la causa de las mujeres. ENVIAR A:
nomasviolencia.mujeres.pr@gmail.com

El proyecto será parte de una iniciativa de la organización Global Voices para la redacción, publicación y compilación de expresiones sobre el tema de la violencia en contra de las mujeres en los blogs de Puerto Rico que, a su vez, resultarán enlazados a otros tantos blogs del mundo entero. Los Blogs serán escritos por feministas y blogueras. Abordarán diferentes aspectos en contra de la violencia hacia las mujeres. A su vez serán compilados en uno sólo. Para accesar algunos de los blogs pueden dirigirse a los siguientes enlaces:

Mujeres en PR:
http://mujeresenpr.blogspot.com/
Poder, cuerpo y género:
http://galindomalave.com