miércoles, 30 de marzo de 2011

María De Lourdes

Hombre confiesa que asesinó por celos a su pareja y a un acompañante

Relata cómo persiguió a su compañera de 15 años hasta una finca en Añasco y supuestamente al verla con otro hombre los baleó

Por Ricardo Cortés Chico

Un hombre confesó hoy que asesinó a su compañera consensual por los pasados 15 años y a su acompañante en un aparente ataque de celos ayer en una finca de Añasco.

La fiscal de distrito Blanca Portela informó que Manuel Rivera Cruz, de 39 años, relató a los fiscales e investigadores del doble crimen cómo asesinó a la madre de su hija María De Lourdes Cortez Rosado, de 45 años, y a Jesús María Candelario Perea, de 60.

Según contó el presunto asesino, ayer durante el día persiguió a Cortez Rosado hasta una finca ubicada en el barrio Carreras donde vio que su pareja se encontró con Candelario Perea.

Al ver a la mujer entrar en su auto hacia la finca, Rivera Cruz, según narró, la siguió a pie, observó el encuentro y al verlos darse un beso sacó un arma para la que no tenía licencia y los mató.

Rivera Cruz regresó hoy al lugar del crimen junto a los fiscales e investigadores y recreó la escena del crimen. Allí, según la fiscal general Portela, dijo que primero hirió de un disparo a Candelario Perea, luego mató a su compañera, y entonces acabó con la vida del hombre.

Luego, rompió el arma con un bloque, la lanzó por un risco y regresó a su casa. En la noche, cuando la hija de 11 años de la pareja comenzó a preguntar por su mamá, decidió ir con la niña y con otro hijo de la mujer a reportarla desaparecida.

Una vez en el cuartel, coincidieron con una hija de Candelario Perea que fue a reportar la desaparición de su padre, que tenía tres hijos y estaba casado.

El hallazgo ocurrió a las 10:30 de anoche. Desde el inicio, los agentes del CIC de Mayagüez sospecharon que se trató de un crimen motivado por celos.

La fiscal general Portela indicó que el hombre permitió ser grabado mientras recreaba la escena y firmó una declaración jurada sobre su confesión.

domingo, 27 de marzo de 2011

Helen

Mujer es ultimada por su pareja en Puerto Nuevo

Es la undécima víctima fatal de violencia doméstica en lo que va de año

Por Daniel Rivera

La undécima mujer asesinada en 12 semanas del 2011 en hechos de violencia doméstica se reportó esta madrugada en Puerto Nuevo.

La víctima fue identificada por la Policía como Helen Pérez Danet, de 32 años, quien fue ultimada por su pareja a eso de las 12:30 a.m. de hoy en la calle Cardenas #1213 de la urbanización Puerto Nuevo, en San Juan.

Según se informó preliminarmente, Pérez Darnet compartía con unas amistades y sus tres hijos menores de edad, cuando llegó su pareja consensual y le realizó un disparo alcanzándola en el área de la clavícula lado derecho. El presunto agresor se marchó en un vehículo Toyota color amarillo.

El sospechoso al momento no ha sido identificado por las autoridades, pero llevaba pocos meses con la fémina y no es el padre de los hijos de la mujer, según se supo.

Pérez Danet fue transportada hasta el Hospital Centro Médico de Río Piedras donde se certificó su muerte.

domingo, 20 de marzo de 2011

Regalito dominguero

No se me ocurre una mujer canción para intentar rescatar la esperanza.... para no tirar la toalla....
¡JUNTAS!



aunque a veces parezca que no... el amor todo lo puede....!

Mujer con embarazo de ocho meses asesinada junto a sus dos hijos

Se van acabando las palabras...

Con sus dos hijos matan a mujer embarazada

El cuerpo fue hallado por su hermano y su madre que celebrarían hoy su shower Mira el vídeo

Por Gloria Ruiz Kuilan / gruiz@elnuevodia.com

El viernes Lorenis Karen Mejías Contreras se arregló su cabello en un salón de belleza como preámbulo al “baby shower” que tendría hoy domingo.

Sin embargo, la mujer -de 30 años- no pudo ver los regalos que sus familiares y amigos le harían con motivo de tu tercer hijo. Ella, que tenía ocho meses de gestación, fue asesinada ayer junto a sus dos hijos de 8 y 10 años (Néstor y Jeremy respectivamente) mientras se encontraban en el apartamento en que residían en el condominio San Juan Park, en Santurce.

Su hermano, José Mejías Contreras, encontró los tres cuerpos tirados en la sala en un charco de sangre. Todos presentaban heridas de arma blanca. Según el teniente Ferdinand Acosta, director de la División de Homicidios de San Juan, las heridas fueron en la cara y el torso.

La fiscal a cargo de la pesquisa, Gretchen Pérez, aseguró que no se trata de un suicidio, posterior al asesinato de los dos menores. “Eso se descarta. Entendemos que son asesinatos”, dijo la fiscal tras estar más de tres horas analizando e investigando la escena que fue descrita por oficiales de la Policía como compleja y dantesca.

El coronel Juan Sergio Rubín, director de la región de San Juan, indicó que la mujer estaba boca abajo y los dos chicos boca arriba, muy cercanos a su madre.

El hermano de la mujer, relató que junto a su madre, Ramonita Contreras, decidieron -pasado el mediodía- entrar al apartamento de Lorenis ya que ésta no había contestado las múltiples llamadas telefónicas que le habían hecho. Lorenis se disponía ayer a ir de compras con su madre para adquirir los últimos artículos que necesitaba para su fiesta.

“Llegué y me encontré con eso. Los vi y me salí pa' fuera. Mi mai se puso bien mala. El nene chiquito -que me decía cualquier estupidez que le hicieran a mi hermana- tenía la boquita abierta como si le hubieran hecho algo con un arma punzante”, dijo el sujeto con los ojos llorosos y evidentemente aturdido.

Relató que de inmediato llamaron a la Policía. Alegó que su hermana sostenía constantes discusiones con el padre de sus dos hijos a quien identificó como Néstor García Ortega. “Discutían a cada rato por la pensión”.

Igualmente, dijo que el padre del varón que esperaba su hermana “es un oficial de la Policía, casado, con hijos y de nombre Lisandro Rodríguez”.

“Casi no sabíamos na' de él”, agregó Mejías Contreras.

Acosta dijo que los dos hombres serían ayer entrevistados para conocer qué pasó en el apartamento, si es que tenían conocimiento. Dijo que el policía señalado como padre del bebé, pertenece a la Comandancia de San Juan.

Mientras, el superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, aseguró en un aparte con la prensa tras llegar hasta el lugar que “todas las personas con acceso a este apartamento están como sospechosas”. Describió la escena hallada en el apartamento como “una sumamente macabra”.

“La muerte de una mujer embarazada con sus dos hijos es una de las peores escenas de los últimos tiempos. Las escenas en las que mueren menores son sumamente macabras, los tres murieron con arma blanca”, dijo.

Esa arma no fue encontrada en el apartamento ni en los alrededores.

Figueroa Sancha indicó que asignó un equipo de trabajo especial compuesto por agentes experimentados para investigar el caso. Dijo que le parecía extraño que habiendo dos menores muertos, nadie escuchara gritos.

Ninuska Montes, una vecina del edificio contiguo al de Lorenis, dijo que no se escuchó nada en el lugar. “Los nenes eran compañeritos de mi nene en las clases de karate. Y ella era tremenda madre. No soltaba a sus hijos”, dijo.

Los vecinos del lugar no salían de su asombro. Todos se sobrecogieron y se escucharon sollozos entre algunos cuando pasadas las 6:00 de la tarde, personal del Instituto de Ciencias Forenses sacó del apartamento el primer cuerpo, que por su tamaño, era el de uno de los menores. La misma escena se repitió con el cuerpo del otro menor. Ambos fueron descritos por los vecinos y familiares como niños muy activos. Al cabo de unos 10 minutos cargaron con el cuerpo de Lorenis y el bebé que cargaba en su vientre. “Pobres niños, quien lo hizo es un animal”, se escuchó decir a una mujer residente del lugar.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Sandra

Hace apenas unas horas, un hombre asesinó a su esposa. Ella es la 9na mujer asesinada a manos de su pareja o ex pareja en estos dos meses y medio del 2011.

PROCURADORA DE LAS MUJERES,

¿QUE ESTA HACIENDO?


Asesina esposa y luego se suicida dueño de gasolinera Total de Barrio Obrero
Los hechos ocurrieron poco antes de las 7:00 de la mañana y los agentes de la división de Homicidios y la fiscalía de San Juan están iniciando la pesquisa. (Pedro Menéndez / Para primera Hora)
miércoles, 16 de marzo de 2011
Pedro Menéndez / Para Primera Hora

El dueño de la gasolinera Total ubicada frente al residencial Bartolomé Las Casas en Barrio Obrero mató a su esposa y se suicidó, informó la Policía.

Los hechos ocurrieron poco antes de las 7:00 de la mañana y los agentes de la división de Homicidios y la fiscalía de San Juan están iniciando la pesquisa.

De acuerdo a la información preliminar, el propietario de la gasolinera, Alberto Bracero Morales mató a su esposa, Sandra Villafañe Silva y luego se ahorcó en el concurrido sector santurcino. Incialmente, se habí informado que Bracero Morales se había hecho un disparo en la cabeza.

Ambos se encontraban en el establecimiento temprano en la mañana cuando ocurrió una discusión cuya intensidad escaló al punto que Bracero Morales, de 39 años, le propinó varias heridas punzantes, causándole la muerte a Villafañe Silva.

El hijo de la víctima, Juan Colón Villafañe, llegó al lugar para asistir en los trabajos del día y al no recibir respuesta procedió a entrar al establecimiento y se encontró con su madre muerta en el suelo y su padrastro ahorcado.

La pareja era residente de la urbanización Upperland de Río Piedras.

***Segundo Aniversario*** www.mujeresenpr.com

Felizmente, esta brujita bloguera, celebra DOS años con este espacio de discusión, reflexión y acción de las causas de las mujeres!!


Gracias a todas las amigas y amigos que han nutrido este espacio con su lectura y comentarios. Gracias a la comunidad bloguera de Puerto Rico por sacudir a la prensa tradicional, proveyendo espacios alternativos de información, denuncia y un verdadero análisis independiente.


Y, gracis especiales, a las mujeres que se han comunicado conmigo, a lo largo de estos años, para brindarme su confianza, y atreverse a creer que NO están solas.


Muy contenta!!! :)

domingo, 13 de marzo de 2011

Reacción a Universidad de Mayra Montero

En su columna Universidad publicada hoy en El Nuevo Día, Mayra Montero nos dice:

Esa marcha del pasado martes, que en otro momento hubiera tenido una repercusión notable, se vio opacada por la agresión contra la rectora. Ni siquiera en eso pensaron los que lanzaron botellas por los aires, rompieron los cristales del vehículo por el lado en que iba la mujer, y la insultaron con epítetos sexistas. No pensaron en que al día siguiente iban a colocar en una posición muy desairada a las mujeres que pretendían darles solidaridad. La marcha debió de cancelarse.


La violencia contra la rectora Ana Guadalupe tiene muchas explicaciones. El día en que la agredieron, ella cosechó el fruto de largos meses de violencia de todo tipo contra los y las estudiantes. Por ejemplo, el día en que los policías arrestaron ilegalmente a la líder estudiantil Adriana Mulero por pintar murales y, en el proceso, le dijeron "puta", Ana Guadalupe estaba encerrada en su oficina , comiendo pizza y riéndose a la vista de muchas personas. ¿Quién no puede entender la rabia? Ana Guadalupe, a pesar de ser el eslabón menos poderoso, es sin duda parte de la cadena de mando que ha puesto en peligro al proyecto de cambio social más importante de nuestro país. La historia, si es que no la borra, la señalará como lo que ha sido hasta ahora, una cómplice en el descalabro de la Universidad.

Así que sí, existen explicaciones. Pero ...

¿Existe alguna justificación?

Desde el primer momento en que vi las imágenes me preguntaba si es que la lucha política no exige autocontrol en momentos de crisis; si la rabia, por más arraigada, justificaba retrocesos estratégicos. No he leido respuestas, sobre todo, no las he leido del movimiento estudiantil. Todo han sido explicaciones, pero ninguna justificación. Claro, habrá quien piense que la violencia del pasado lunes no necesita de justificaciones, que se dio porque se tenía que dar. Si es así, eso huele a derrotismo. Y me dolería mucho que esa fuera la respuesta.

El lunes pasado los estudiantes que agredieron físicamente a la Rectora se vieron desesperados, frustrados, abandonados. Se recurre a la violencia en uno de dos escenarios: la incidencia política, cuando la violencia es lo que necesitas para adelantar un paso en tu agenda o cuando no tienes agenda, simplemente las ganas de violentar. Me consta que el movimiento estudiantil es capaz de ejecutar su lucha de manera combativa pero no violenta. Wanda Torres lo demostró cuando increpó al Gobernador Fortuño.

¿Guadalupe es MUJER?

Que Ana Guadalupe sea Rectora (una muy mala Rectora) no quita que sea una mujer a la que halaron el pelo. No toda la violencia contra la mujer es violencia machista, estamos clar@s. Y resiento que Mayra Montero haga una pobre comparación entre complejidades muy profundas. Ahora bien, me pregunto si la cuestión de género incidió en lo que pasó hace ya casi una semana. Me inclino a pensar que sí. Desde el "Lupita", pasando por el halón de pelo (que es la agresión por excelencia contra las mujeres desde muy niñas) y terminando con que no la dejaran irse del lugar, mientras era protegida por una red de mujeres que también cogieron golpes en el proceso, me hace muy díficil no ver la cuestión de género ahí, cometida tanto por mujeres como por hombres. También veo, desde la perspectiva de género. la falta de seguridad alrededor de Guadalupe, la manera en que la guardia universitaria manejó la situación.... estoy segura hubiera sido distinta si le hubiera tocado proteger, digamos, a Miguel Muñoz. ¿Que l@s estudiantes hubieran hecho o intentando hacer algo similiar si la Rectora fuera Rector? Sí. Pero estoy segura de que los insultos hubieran sido otros, y las agresiones otras. Hasta el pelo empapado por el agua sin la gomita que lo sujetaba representa una vulnerabilidad que sólo algunas mujeres podemos comprender. Pero, en fin, quiero comentar a Montero.

¿El inmovilismo es la respuesta?

En vez de Universidad, debió titular su columna como "Inmovilismo". No sólo declara por decreto que la huelga fracasó, así como si dijera cualquiera cosa., sino que también invita a otros sectores al silencio. Ahí es dónde se delata, dónde nos demuestra con palabras que hace tiempo que no coge sol, si es que lo hizo alguna vez. La lucha por nuestra Universidad, la universidad pública, ha sido una lucha difícil pero con victorias, que ahora está en proceso de reevaluación y transición. En la primera jornada, los y las estudiantes activistas defendieron efectivamente las matrículas de honor, a pesar de que desde afuera y desde adentro ya les estaban diciendo que pararan la huelga. En la segunda jornada, para combatir una cuota arbitraria e injusta, la cuesta fue mucho más empinada, pero aún con muchos factores en contra, los y las estudiantes consiguieron que miles de personas caminaran junto a ellos y ellas a favor de una causa. L@s estudiantes, son el único sector social, que han sacado a este pueblo de su bobera pasmosa, nos han hecho soñar que todavía hay cosas efectivas que pueden hacerse para lograr proteger espacios importantes. Ahora, el movimiento estudiantil no es perfecto, ni homogéneo, ni siempre tiene la verdad agarrada por el mango.

Tiene razón Montero cuando afirma que la marcha de las mujeres del pasado 8 de marzo fue opacada por los eventos violentos del día previo. Igual tiene razón cuando dice que los y las estudiantes que protagonizaron dichos eventos no pensaron en las mujeres que pretendíamos darles solidaridad. También tiene razón cuando dice que nos colocaron a las mujeres portavoces, organizadoras y participantes en una posición desairada. Pero ¿de dónde se saca que "la marcha debió cancelarse"? ¿A cuentá de que? ¿Desde cuándo las mujeres feministas metemos la cabeza debajo de la arena cuando las cosas se ponen difíciles? Las mujeres marchamos e hicimos bien en marchar.

Por meses organizamos nuestra marcha anual por el 8 de marzo (día internacional de las mujeres que se celebra desde principios del siglo pasado y que desde la decada de los 70 se celebra oficialmente en PR).... partiríamos del Departamento del Trabajo, con una parada en el Centro Judicial, y terminaríamos en la UPR. La intención era cubrir muchos frentes, desde distintas dimensiones de lo que significa la violencia contra nosotras, la importancia de los tribunales, el futuro que representan nuestras estudiantes universitarias.... por eso nuestro lema era por nuestras niñas y jóvenes rompamos el silencio. Marchamos, y en el camino, dimos nuestros mensajes, entregamos hojas sueltas sobre nuestros reclamos, y tarjetas sobre la violencia machista. Marchamos convencidas de que nuestra meta, la Universidad de Puerto Rico, valía la pena. Que la Prensa hubiera invisibilizado todo lo anterior no puede adjudicársenos.

Nosotras marchamos, porque nos tocaba hacerlo. Igual que a los y las estudiantes les toca hacer su parte.