miércoles, 8 de diciembre de 2010

Víctima relata odisea matrimonial y el disparo que recibió en la cabeza

Aida, que bueno que sobreviviste. Y gracias por contar tu historia. No hay dudas. Las fuerzas te salen del corazón. ¡Brava!


miércoles, 8 de diciembre de 2010
12:04 p.m.
Mariana Cobián / Primera Hora


Viva de milagro está Aida Ortiz Velez tras recibir un disparo en el lado izquierdo de su cabeza por parte de su ex pareja.

La mujer pasó 37 días hospitalizada y fue sometida a dos cirugías de masa encefálica y cráneo.
Aun así, está de pie y dispuesta a declarar en contra de Orlando Estrada Díaz porque lo que espera es "que caiga preso".

La mujer, de 45 años, dijo declaró en la continuación de una vista en el tribunal de Caguas para determinar si Orlando Estrada Díaz puede ser procesado criminalmente por los hechos ocurridos el pasado 8 de septiembre en el barrio San Antón de Caguas.

Ortiz Vélez dijo que estaba "estable, un poquito mareada, pero bien" y físicamente se ve bien, caminando, aunque con el lado izquierdo de su cabeza hundido.

Relató que cuando ocurrió el atentado ya estaba separada del hombre con quien convivió por cinco años en un círculo de violencia doméstica.

Recalcó que los hechos ocurrieron justo en el proceso de salir de esa situación, al conseguir un lugar donde mudarse en Cayey y con una orden de protección en contra del padre de su hijo, de dos años.

Cuando se le preguntó qué le diría a otras víctimas de violencia doméstica, contestó: "Que paren el abuso, que dejen de estar aguantando".

¿De dónde sacó las fuerzas para recuperarse?

- Del corazón.

Su hermana, Carmen Iris, recalcó que ha sido un proceso difícil, pero "siempre tuvimos la certeza que iba a salir bien".

"Ella es un milagro absoluto del Señor", agregó Carmen Iris.

El día de los hechos Ortiz Vélez, que se dedicaba a limpiar casas, estaba en su hogar del barrio San Antonio de Caguas cuando llegó Estrada Díaz. Discutieron y, según la pesquisa, le hizo un disparo de contacto en el lado izquierdo de la cabeza.

El psiquiatra del Estado, Rafael Cabrera, declaró que el imputado no es procesable.

El perito indicó que presentaba un cuadro de amnesia al no recordar su edad, donde vivía ni de qué se le acusa y recomendó su traslado al Hospital de Psiquiatría de Río Piedras. El imputado será evaluado nuevamente el 30 de diciembre y se celebrará una vista de seguimiento el 12 de enero. La recomendación fue tomada en consideración por la jueza Myriam Camila Jusino, del Tribunal de Caguas.

Al conocer de la situación, la víctima dijo no creer que ahora tenga amnesia.

La abogada es Celimar Gracia, de la Sociedad para la Asistencia Legal (SAL).

Feministas truenan contra los legisladores del PPD

Por Israel Rodríguez Sánchez / puertoricohoy@elnuevodia.com

Con su decisión de no unirse a la petición de renuncia al legislador Luis Farinacci, los representantes populares minimizan los delitos de violencia doméstica y no cumplen con la política pública del Gobierno, aseguraron dos defensoras de las mujeres.

“Es bien triste porque uno hubiera esperado de ellos otro tipo de actitud. El que el Partido Popular Democrático (PPD) no se alinee con la política pública que surge del texto de la Ley 54 habla muy mal de ellos”, sostuvo ayer Amárilis Pagán, del Movimiento Amplio de Mujeres.

El pasado lunes, el caucus popular en la Cámara de Representantes -con excepción de la representante Carmen Yulín Cruz- no se unió a un pedido del presidente del PPD, Héctor Ferrer, para que Farinacci renuncie.

Pagán lamentó que para muchos representantes sea más importante defender sus líneas partidistas. “Es un retroceso cuando bajo administraciones del PPD se creó la Procuraduría de las Mujeres, se trabajó la ley de violencia doméstica. Deben reconsiderar su postura”, expresó la también directora ejecutiva del Proyecto Matria.

La vicepresidenta del Colegio de Abogados, Ana Irma Rivera Lassén, le recordó una vez más a los legisladores que la violencia doméstica no es un asunto personal, sino de política pública. Dijo que le preocupa que se quiera excusar a Farinacci con ese discurso de que se trata de un asunto privado.

“Puerto Rico necesita modelos de personas que sean un modelo de mesura y de no violencia”, afirmó Rivera Lassén, también portavoz de Feministas en Marcha. Sostuvo que no ve a los populares tan combativos como cuando favorecieron la expulsión del ex representante novoprogresista Iván Rodríguez Traverzo.

presunción de inocencia

Confrontado con estas críticas, el representante popular Luis Raúl Torres, quien no apoya el pedido de renuncia a Farinacci, se amparó en que respeta la presunción de inocencia de los ciudadanos.

“No estoy adjudicando si es inocente o no. Tampoco estoy atacando a la víctima, sino que estoy diciendo que se le debe garantizar el debido proceso de ley. Esa joven ha tenido todas las protecciones que ofrece el Estado”, señaló Torres en referencia a la esposa de Farinacci, Liza Yajaira Rivera.

Graves las acusaciones

Pero para la representante Cruz, la Cámara no puede quedarse cruzada de brazos ante las acusaciones graves de amenaza y agresión por violencia doméstica que pesan contra Farinacci. Sostuvo que eso no quita que al representante le asista la presunción de inocencia en las cortes del País.

“Lo que está en el epicentro de todo esto es cómo la sociedad puertorriqueña ve la violencia de género o doméstica. No es un asunto familiar ni de la intimidad del hogar, sino de la desigualdad de los géneros y se tiene que atender como tal”, reflexionó Cruz.

Por otro lado, ayer se supo que los legisladores populares buscarán la forma de que Rivera, esposa de Farinacci, testifique ante la Comisión de Ética de la Cámara, a pesar de que ese organismo ya declinó esa solicitud.

Buscan testimonio de esposa

La voz cantante en este asunto la lleva la representante popular Brenda López de Arrarás.

“Nosotros nos debemos reunir como delegación y decidir si hay alguna alternativa que se pueda lograr para que la mayoría desista… Ella es una persona que escuchó la conversación y es la persona perjudicada”, señaló la legisladora, quien es miembro de la Comisión cameral de Ética.

López de Arrarás se refirió a que Rivera fue la que supuestamente tuvo una conversación con Farinnaci en la que éste amenazó de muerte a sus padres. Eso provocó que Idalia Colón Ortiz y Salvador Fabre radicaran una querella ética contra el legislador que lo tiene al borde de ser expulsado de la Cámara.

“Porque ella testifique no se va a contaminar el proceso (criminal). Es extremadamente relevante su testimonio”, insistió el representante popular Luis Vega Ramos, quien también es miembro de la Comisión de Ética.

Decidirá a última hora

Forzado por la Comisión de Ética de la Cámara de Representantes, Farinacci dirá presente hoy en la continuación del juicio político en su contra por supuestamente amenazar de muerte a su esposa y a la familia de ésta.

Pero no será sino hasta hoy a las 9:00 a.m. que el representante popular anunciará si se sentará a declarar en el banquillo de los testigos, dijo ayer su abogado Pedro Ortiz Álvarez. “Nuestro deseo es que comparezca y declare bajo juramento, lo que no va a hacer la esposa de él”, dijo el togado.

Ortiz Álvarez había pedido que Farinacci fuera llamado a testificar a partir del 15 de diciembre. Sin embargo, la presidenta de la Comisión de Ética, Liza Fernández, sostuvo que el abogado no controlorá a ese organismo. “Ellos han querido cambiar las reglas del proceso y establecer estrategias acomodaticias”, dijo Fernández.

Para hoy también están citados los policías que tomaron la querella en contra de Farinacci, que presentó su esposa Liza Yajaira Torres por amenazarla de muerte a ella y a su familia en una conversación telefónica en julio pasado.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Ensayo sobre cómo justificar a un maltratante

Si no son flores, son chocolates; quieren ver a sus hijos; quieren saber si ya estás mejor del catarro; quieren saber de ti y no entiende por qué no te dejas ver. Hay quien le llama obsesión. Si lo es, es una obsesión muy particular que sólo tiene lugar en sociedades machistas y patriarcales.

Basta ya.

Martha Font pide recluyan a Jorge De Castro Font en hospital
siquiátrico

Rosita Marrero / Primera Hora

“Estoy muy triste y convencida de que Jorge está pasando por un proceso emocional muy fuerte. Está apoderado por una obsesión, que no le deja pensar en su familia, en sus hijos y en los casos judiciales que tiene pendiente”, dijo una atribulada Martha Font, tía del ex senador Jorge de Castro Font, quien se encuentra recluido en el Hospital Pavía, en Santurce.

Font, quien trató de visitar a su sobrino, hoy en la mañana, indicó que no sólo no se le permitió subir al piso donde se encuentra De Castro Font, si no que nadie le ofreció información sobre su estado, luego que intentará quitarse la vida, ingiriendo unos medicamentos que no han sido identificados.

“Jorge Adolfo lo que necesita no es ir a la cárcel, sino ir a un hospital”, comentó Font, al hacer referencia de que mañana, a las 9:00 a.m., se celebrará una vista de revocación de fianza.

A juicio de conocedores, esta vista a celebrase en la sala del juez Francisco Besosa es pro forma ya que el juez le había dado un ultimátum a De Castro Font, de que si volvía a intentar establecer comunicación con su ex esposa, Lisandra Delgado, sería ingresado de inmediato a la cárcel.

Font señaló que la obsesión “es una cosa de la que no tienes control sobre ello. Es algo que te domina”, dijo, procediendo a buscar su definición en el diccionario.

“Es un apoderamiento por el espíritu, por una idea o preocupación”, leyó.

La angustiada tía señaló que se ha pasado todo el tiempo diciéndole a su sobrino que “se tiene que olvidar de esa mujer y preocuparse por sus hijos, su familia y su caso”.

“Creo que se tiene que concentrar en su caso y en esos niños, que están sufriendo mucho”, apuntó.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Invitación

POR UNA EDUCACIÓN NO SEXISTA Y ANTIDISCRIMINATORIA



CLADEM Puerto Rico invita a la presentación de los y las estudiantes y los trabajos que ganaron en el Certamen de la Campaña por una Educación no sexista y Antidiscriminatoria. Ven y comparte con los y las estudiantes, ven a ver los carteles
La actividad será:


sábado 4 de diciembre 2010 6: 00 p .m.
Salón de Actos de la Universidad del Este, Carolina, Puerto Rico


Es importante que la gente de CLADEM Puerto Rico asista.

TE ESPERAMOS

A juicio por disparar a ex pareja

Para NO dejar de leer y reflexionar sobre el testimonio de la abogada-testigo.

viernes, 3 de diciembre de 2010
Mariana Cobián / Primera Hora

Sandra González Aquino está recibiendo terapias para tratar el daño que sufrió tras recibir un disparo en la cabeza por parte de su ex esposo, y sus hijos jamás podrán sanar la herida emocional de saber que su propio padre intentó matar a su mamá.

Por estos hechos, la jueza Elizabeth Linares Santiago, del Tribunal de San Juan, encontró causa para juicio contra Luis E. Pagán Rivera por tentativa de asesinato, por disparar contra la directora de Artes Gráficas de La Fortaleza, además de tres cargos por Ley de Armas y violencia doméstica en la modalidad de maltrato.

El juicio se citó para el 25 de enero de 2011.

La jueza llegó a dicha determinación después de escuchar a la abogada de la víctima y testigo presencial de los hechos, Ofelia Pando, quien ofreció el crudo relato de cómo el ex esposo de su clienta y amiga las “durmió” diciéndoles lo que querían escuchar, y luego la empujó y le disparó con un arma que sacó de una bolsa en la que supuestamente tenía regalos para sus hijos.

Pando relató que el 28 de septiembre pasado le prestó el salón de conferencias de su oficina en la avenida Piñero a Sandy, como le dicen, para que se reuniera con su ex esposo, de quien se divorció en 2009.

González Aquino le planteó que no supo de él por cinco meses y que la llamó, primero, para decirle que quería volver y, después, para indicarle que quería ver a los niños, de 9 y 11 años. Quería reunirse pero no frente a sus hijos, para plantear que se reuniera con psicólogos para restablecer las relaciones paternofiliares.

La abogada aprovechó para plantearle que debía más de $11 mil de pensión. Quedaron en establecer un plan de pago y Pagán indicó que pagaría $200 semanales.

La testigo declaró que el acusado se veía “tranquilo, tristón, como siempre”. En sala, se mantuvo cabizbajo y con los ojos cerrados.

Pagán les indicó que tenía unas flores para González Aquino y unos regalos para los nenes, bajó y regresó.

“Veo que le va a dar el paquete, pero la empuja contra la pared. Del paquete sacó el arma, de la bolsa plástica donde se supone estaban los regalos de los niños. Ella le gritó: ‘¡No, no dispares!’ y la tiró contra el piso. La cogió por el pelo y ella cae detrás de la puerta. Ella quedó boca abajo”, señaló Pando.

Ella y sus tres secretarias trataban de abrir la puerta del salón de conferencias, que tiene paredes de cristal, sin éxito.

A preguntas de la fiscal Gretchen Pérez Catinchi, la testigo dijo que Pagán se colocó encima de Sandy y le disparó “justamente encima de la oreja del lado izquierdo de la cabeza”.

El agresor se fue y Pando ayudó a Sandy, quien, “llorando, me decía que la salvara, que no podía morir, que tenía que cuidar a sus hijos”.

Paramédicos la llevaron al Centro Médico, donde tuvieron que intervenir quirúrgicamente, pero no pudieron extraer la bala. Se mantuvo en coma inducida por una semana y está bajo tratamiento.

A preguntas del abogado de defensa, José Rosselló, la testigo contestó “por supuesto” que el acto le tomó por sorpresa, pero que Pagán “estaba en control”.

“Una persona que sube normal, nos duerme diciendo que tiene trabajo, que va a pagar, que quiere tener relaciones con sus hijos, que le dice que le va a traer flores, fue para dormirnos para luego cometer el acto”, expresó Pando.

Los hermanos de la víctima estuvieron presentes y destacaron que la agredida está recibiendo terapias.

“Hasta ahora, estamos complacidos. Con lo que no estamos complacidos es con que esté en la calle”, indicó el hermano mayor, Américo, quien recordó que la fianza impuesta contra su ex cuñado fue de $400 mil y se la rebajaron a $35 mil, por lo que está libre con grillete.

En cuanto a los menores, indicó que “esto va a ser para toda la vida.

jueves, 2 de diciembre de 2010

+ sobre las estadísticas

Luego de que la Capitana M. George de la División de Violencia Doméstica informara, en entrevista radial, que las estadísticas oficiales de violencia doméstica únicamente me las podía hacer entrega la División de Estadísticas de Policía de Puerto Rico, fui personalmente a dicha división para solicitarlas. Contrario a lo que la Capitana George dijo en la radio, y aunque pueda parecer sorprendente, yo pensaba que la División de Violencia Doméstica era la encargada de proveer la información sobre las mujeres asesinadas. De hecho, cuando llamé a la División de Violencia Doméstica, quien me atendió no me dijo lo contrario. Simplemente, me indicó que debía hacer la solicitud por escrito a la Captina George, lo que hice. En fin, no hay mal que por bien no venga pues me gustó conocer a las mujeres que trabajan en la División de Estadísticas de Policía de Puerto Rico. Me parecieron comprometidas y serias, pero tienen demasiado trabajo. Me hicieron entrega de varios documentos, entre ellos, estadísticas de casos de violencia doméstica, en general (no sólo asesinatos), que NO están al día porque el trabajo es mucho y , debido a Ley 7, las mujeres que antes trabajaban las estadísticas de violencia doméstica fueron despedidas. Por ello, las estadísticas llegan hasta el 30 de septiembre de 2010.

Ahora, en las estadísticas de Asesinatos, éstos sí aparecen acumulados hasta el 30 de noviembre de 2010. Alli, categorizados los asesinatos por motivo y sexo, aparece que por Violencia Doméstica han sido 15 las mujeres asesinadas y 3 los hombres. ¿¿¿???



Yo pensaba que la información oficial era de 17 mujeres asesinadas y un hombre asesinado, para un total de 18. Eso fue lo que dijo la Procuradora de las Mujeres. Pero según el documento, el total sigue siendo 18 pero la distribución por sexo no cuadra con la información brindada por la Procuradora. Me confieso sorprendida. Supongo que Policía tiene una explicación para esto, así que no voy a especular. Eso sí, para estar clar@s, la prensa en el país también reporta que son 17 mujeres asesinadas.

Quiero dejar claro que no le imputo a Policía de Puerto Rico ninguna irregularidad. Pienso que Policía lleva sus estadísticas según sus oficiales entienden que proceden. Ahora deben informarnos a l@s ciudadan@s cómo es el proceso de recopilación de información para las estadísticas para entonces poder fiscalizarlo o dar nuestra opinión si el mismo es justo, eficaz y completo. Si compartimos el mismo fin, que es la erradicación de la violencia contra las mujeres, ¿por qué no podemos trabajar junt@s? De igual manera, Policía de Puerto Rico es una cosa pero la Oficina de la Procuradora de las Mujeres es OTRA. Aunque Policía de Puerto Rico se limite a incluir a mujeres cuyos victimarios hayan sido imputados por Ley 54, le toca a la Procuradora DARLE VOZ, VISIBILIZAR Y VELAR porque cada una de las mujeres asesinadas por su pareja o ex pareja sea contada, se encuentren dichos casos bajo investigación o no. Anteriormente, pueden verlo aquí, la Procuradora Fernós procuraba contar a todas las mujeres asesinadas, y marcaba cuando el asesinato de alguna de ellas todavía estaba siendo investigado. ¿No puede hacer lo mismo la Procuradora actual?

Ahora es el momento de una

NOTA ACLARATORIA:

Anteriormente hice referencia a un documento provisto por Policía de Puerto Rico que no fue hasta que escuché a la Capitana George que me enteré que no contenía información oficial. Una cosa es que un documento no sea oficial y que no esté "certificado" y otra es que la información provista en un documento no oficial esté o no basada en información oficial. De mi parte no hubo mala fe. Por el contrario, cuando lo recibí suspiré aliviada al pensar que mis números coincidían con los de la Policía. Y, sinceramente, tampoco pienso que hubo mala fe en la persona que produjo el listado. Por el contrario, creo que es una gran idea que alguién en Policía de Puerto Rico se encargue de adelantar la información sobre violencia doméstica, puesto que es un mal demasiado apremiante. Para evitar confusiones, bastaría con que el documento en la parte de arriba indique PRELIMINAR o SUJETO A CORROBORACION ULTERIOR . No obstante, en vista, de que ya me han informado que los números de aquel documento no eran oficiales, y gracias al tiempo que las empleadas de la División de Estadísticas me dedicaron esta mañana, es que he suprimido el documento de este blog, pues no es mi interés que se propague información como si fuera oficial de la Policía cuando no lo es. Ahora bien, mantengo mi posición de que las estadísticas oficiales de la Policía estan dejando fuera a dos (digo, dos, porque la Procuradora dicen que son 17 las asesinadas, independientemente de que el documento de arriba indique 15---) de las mujeres que han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas en lo que va del 2010. Nuestras muertas son 19. Repito sus nombres:
Wanda Díaz Olivo (27), Olga Ramos Cepeda (40) , Carolyn Sánchez Ortiz (29),
María Valentín Velázquez (55), Terry Bernier González (56), Yelitza Cordero
Mercado (28), Denisse Gerena (27), Hildred Crespo Figueroa (39), Iris Muñoz
Camacho (32), Maribel Castrodad Piñeiro (55), Christine Calixto Ramos (21),
Marisel Arocho Soto (47), Ileana López del Valle (28), Helen Piñero González
(43), Nydia Velázquez Souchet (49), Laura González Nieves (28), Michelle
Delgado Cotto (30), Verónica Santiago Díaz (27) y Leslie Mojica (33).


Seguimos.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El feminicidio en Puerto Rico:

Apuntes reflexivos de una bloguera feminista*

En lo que va del año 2010 a las mujeres en Puerto Rico nos han bañado con gasolina y prendido en fuego, nos han chocado el carro para obligarnos a bajarnos de él y acribillarnos, han pagado a un matón para que nos dispare delante de nuestro hijo, nos han arrancado parte de la nariz de un mordisco, nos han disparado delante de nuestra abogada en una reunión por el pleito de divorcio, han entrado a nuestras casas y nos han violado frente a nuestro esposo, han incendiado la casa dónde se encuentran nuestra madre y nuestros hijos, han pretendido borrar nuestras historias inventando que nos hemos suicidado.

El 2010 también ha sido el año en que la Junta de la Parada Puertorriqueña de Nueva York, nombró al actor Osvaldo Ríos como padrino del evento, una joven mujer acusó a su esposo, el legislador Luis Farinacci, de terribles actos de violencia machista, una mujer , algo conocida, acusó a su esposo el ex pelotero Roberto Alomar de haberla insultado y amenazado con un cuchillo y una joven madre, desconocida hasta ese entonces, se convirtió en la figura del 2010 cuando su hijo Lorenzo González Cacho apareció asesinado bajo su custodia. Ahogados, entre insultos hacia su persona, han quedado los reclamos de Ana Cacho de que ella también fue víctima de violencia por parte del padre del niño. Todo esto, por supuesto, ofrece un campo minado de complejidades, dónde la sociedad puertorriqueña se debate, a veces como una veleta, entre extender la mano amiga o el dedo acusatorio. Elegimos a qué agresores defender y a cuáles víctimas condenar. O, a veces, invertimos horas para convencer a quien nos oye sobre quién es el malo o la mala de la historia.


La violencia contra las mujeres en Puerto Rico debe enmarcarse en lo que se ha venido a conocer como el feminicidio. Este término, ideado por Jill Radford y Diana Rusell, y traducido al contexto latinoamericano por la feminista mexicana Marcela Lagarde, da cuenta de todas las complejidades de lo que significa que las mujeres sean objeto de violencia por ser mujeres. El término no sólo incluye los asesinatos, las violaciones y los maltratos de las mujeres por parte de los hombres, sino que analiza todas las circunstancias sociales, económicas, políticas y culturales que abonan el camino para que germine la violencia de género. Incluye también la violencia institucional. Me parece que en Puerto Rico, al igual que hemos logrado- en gran medida- trascender los límites lingüísticos y de significado del término violencia doméstica- debemos también comenzar a familiarizarnos y a promover el uso del término “feminicidio” por las muchas complejidades que pretende recoger y atender, además de que serviría como enlace con el resto de las mujeres del mundo, en especial, nuestras hermanas de América Latina que ya hace tiempo están trabajando desde ese concepto.


Para esta noche, las compañeras del Movimiento Amplio de Mujeres me han solicitado que reflexione junto a ustedes sobre la ola de violencia contra las mujeres puertorriqueñas, incluyendo las mujeres transgénero y transexuales, en especial, aquellas expresiones de violencia que nos marcan más íntimamente, los asesinatos, las violaciones y los malos tratos. Esto lo haré desde mi perspectiva como feminista y documentada por información que he logrado recopilar durante el último año y medio a través de mi blog Mujeres en Puerto Rico.


El año comenzó alentadoramente. En enero ni en febrero hubo asesinatos de mujeres en nuestro país. Todo cambió el 5 de marzo de 2010 cuando Wanda Díaz Olivo fue asesinada de un tiro en la cabeza en el cuarto que compartía con su compañero en el Residencial Público Martínez Nadal. En un principio, sólo se radicaron cargos contra el hombre por violación a la ley de armas, mientras las autoridades supuestamente investigaban su versión de que Wanda se había suicidado. Poco tiempo después de la muerte, la Procuradora de las Mujeres confirmó- en entrevista periodística- que Wanda fue asesinada.


Luego el 19 de marzo fue asesinada Olga Ramos Cepeda. Sin embargo, cuando llegó el tercer asesinato del año, el de Carolyn Sánchez Ortiz tanto la Procuradora como los medios reportaban que ella era la segunda víctima del año. Darme cuenta de que no estaban contando a Wanda como la primera víctima del año significó para mí varios meses de trabajo en que entre otras cosas envié comunicaciones a periodistas, que nunca obtuvieron respuesta. En representación de la Comisión de la Mujer del Colegio de Abogados, me comuniqué con la división de violencia doméstica del Cuartel de Bayamón, dónde una amable agente me informó que a Wanda no la incluían como víctima de “violencia doméstica” porque faltaba un informe del Instituto de Ciencias Forenses. Fui yo quien le tuvo que notificar que ese informe estaba listo, tan listo como que el Instituto había emitido un comunicado de prensa informándolo.


Finalmente, el 8 de junio pude anunciar dos buenas noticias en mi blog: Osvaldo Ríos había cedido a la presión organizada y se retiraba de la Parada Puertorriqueña de Nueva York y una jueza le encontró causa probable para arresto a la pareja de Wanda por haberla asesinado. Por alguna razón, no me sorprendió que las dos noticias se dieran el mismo día.


En los meses de mayo y junio, ocho mujeres fueron asesinadas. Ya para ese entonces yo me había comprometido con monitorear los medios para poder fiscalizar la manera en que la Policía y la Oficina de la Procuradora de las Mujeres manejaban las estadísticas. Así, cuando los asesinatos se daban a veces con menos de 24 horas de diferencia me di cuenta de que algo andaba muy mal. Entre las asesinadas en ese periodo, está Maribel Castrodad, la famosa esteticista, baleada en su casa por su esposo un conocido productor de espectáculos que cometió suicidio. Curiosamente, al lugar de los hechos llegó un legislador que lamentando la muerte de su amigo, dijo:
“Esto es un caso que tiene a todo el mundo anonadado. Cada caso de violencia
doméstica hay que evaluarlo con su justa perspectiva. Me ha dejado anonadado y
apenado”, indicó el legislador con los ojos sumamente aguados”.

Ese legislador fue Georgie Navarro, el mismo que hace poco nos enteramos que hostigó a una periodista en una convención de legisladores estatales en Estados Unidos. Nos hablaba el legislador de “justa perspectiva”, tal vez la misma que utiliza la Procuradora de las Mujeres cada vez que utiliza a Maribel como ejemplo de las mujeres que “subestiman a su agresor” o “no utilizan correctamente la orden de protección expedida a su favor” o tal vez, es la perspectiva que aplicaron los amigos de la pareja que encontraron adecuado despedirse, en una misma esquela, tanto de Maribel como de su asesino, cual si hubieran muerto en un accidente.


Con esto último, no pretendo invisibilizar ni subestimar el dolor de los familiares del agresor, cuando suceden cosas así. Al contrario, he tenido la oportunidad de conocer, de cerca, el dolor de una madre cuando su propio hijo le ha arrebatado a una nuera amada y ha dejado de ver, de la noche a la mañana, a sus nietos, pues los familiares de la mujer asesinada le han prohibido el acercamiento. Pero no por esto, debemos de dejar tener claro que cada vez que un hombre asesina a su compañera o ex compañera lo hace por un ejercicio de poder, en que los lados de la ecuación criminal nunca han estado en igualdad de condiciones.


Recientemente, en un magnífico artículo para el periódico español El País, la periodista Victoria Torres Benayas intentaba buscar una respuesta a la pregunta: “¿Por qué los machistas no dejan de matar?” Entre las posibles respuestas, se sugirió la crisis económica, algo que algunas expertas reconocen como un factor estresante pero no determinante; el llamado efecto “contagio” que se da cuando un potencial asesino, al enterarse de los asesinatos de otras mujeres, logra identificarse con el agresor, reforzar sus convicciones, visibilizar objeto y consecuencias, a decidir cuándo y cómo asesinar a su propia pareja; la también la violencia institucional, que se da, por ejemplo, cuando los juzgados le fallan a las mujeres una y otra vez; y lo que se ha venido a caracterizar como el “neomachismo” que no es otra cosa que la reacción violenta que los adelantos en los derechos de las mujeres provocan en los sectores más conservadores. Todas estas posibles respuestas caben ser analizadas en Puerto Rico. ¿Qué sucede? ¿Por qué nos siguen asesinando?


El año pasado 18 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o ex parejas en casos de los que el Estado caracteriza como “violencia doméstica”. Este año, a alturas de este noviembre, han sido 19 más. Las mencionaré por sus nombres, tal cual surgen, de un documento provisto por Policía de Puerto Rico y que coincide con la información que he recopilado en mi blog:

Wanda Díaz Olivo (27), Olga Ramos Cepeda (40) , Carolyn Sánchez Ortiz (29),
María Valentín Velázquez (55), Terry Bernier González (56), Yelitza Cordero
Mercado (28), Denisse Gerena (27), Hildred Crespo Figueroa (39), Iris Muñoz
Camacho (32), Maribel Castrodad Piñeiro (55), Christine Calixto Ramos (21),
Marisel Arocho Soto (47), Ileana López del Valle (28), Helen Piñero González
(43), Nydia Velázquez Souchet (49), Laura González Nieves (28), Michelle Delgado
Cotto (30), Verónica Santiago Díaz (27) y Leslie Mojica (33).


A pesar de que la Policía de Puerto Rico y la Procuradora de las Mujeres se niegan a categorizar estos asesinatos como violencia contra las mujeres, las mujeres transexuales que han sido asesinadas son Angie Santiago, Ashley González y Charlotte Crespo. El hecho de que se les niegue a estas mujeres su identidad sexual, aún luego de asesinadas, no es otra cosa que una doble victimización que afecta a los familiares de las víctimas y también a las otras mujeres transexuales y transgéneros que luchan día a día por sobrevivir en una sociedad hostil. Prohibido olvidar el dolor de Don Ángel González Aponte que, en reacción al asesinato de su hija Ashley, nos decía:

“A pesar de todo era mi hija y yo la quería mucho. Ahora no sé cómo decirle que
me la mataron a su mamá... es que mi esposa está bien malita del corazón”.

Esas palabras que bien las pudo decir el padre o la madre de cualquier otra víctima del feminicidio en Puerto Rico nos deberían servir de norte para entender que extender el abrazo de solidaridad a las poblaciones más vulnerables de nuestro país, en vez de excluirlas, fortalece y nutre la lucha por la equidad, la justicia y la paz.


Otro suceso violento que he monitoreado en el blog y que todavía no acaba de resolverse. Desde mediados del año 2008, tres hombres aterrorizan el Área Metro entrando a residencias a robar y a violar mujeres. Se tiene constancia de, por lo menos, siete víctimas. En octubre del año pasado, la Policía arrestó a dos menores en plena acción de escalar un walk up, en el área dónde se cometieron violaciones. Estando arrestados los menores, el padre de uno de ellos (cuya descripción coincidía con la provista por algunas mujeres violadas) fue a buscarlo al Cuartel. Allí la Policía lo detuvo pero como el agente encargado del caso no lo pudo reconocer, inexplicablemente lo dejaron ir. Sucede que las víctimas, o algunas de ellas, al menos, estaban más que listas y preparadas para identificar a su atacante en una rueda de detenidos pero nunca las llamaron. Al día de hoy, estas mujeres no han obtenido justicia y, peor aún, estos violadores andan sueltos y cada vez que se da una violación parecida a las ya ocurridas la prensa recuerda que el caso está sin resolver. Aquí lo menciono, para ver si podemos juntas y juntos podemos idear maneras de ayudar a que estos casos se resuelvan.



En Puerto Rico, reconociendo el grave vacío de voz y acción por parte de las agencias y organismos llamados en ley a denunciar el feminicidio, las mujeres del Movimiento Amplio comenzamos la campaña Tod@s contra la Violencia Machista, con la que hemos recogido más de 1,000 firmas para exigir al Secretario de Educación que ejecute la Ley 108 de 26 de mayo de 2006, que obliga al Estado a diseñar e implantar un currículo dirigido a promover la equidad por género y a prevenir la violencia machista en coordinación con la Oficina de la Procuradora de las Mujeres. ; también hemos pintado murales con el lema y la imagen de la campaña, lo cual ha expuesto a responsabilidad criminal a cuatro de nuestras compañeras.

Estas estrategias, en gran medida, apuntan a una gran verdad: la violencia contra nosotras, las condiciones que nos hacen víctimas directas o indirectas o en potencia, no se genera de manera unidimensional ni únicamente dentro de las paredes del hogar. Las condiciones que nos vulneran son parte de la vida pública y colectiva de nuestra sociedad, por lo que debemos sacudirla para poder librarnos de ellas. Esto tan sólo se logra, organizadas, en alianzas, saliendo a la calle, siendo una presencia constante y sonante en la vida pública del país, dándole voz a aquellas que por sus circunstancias de vida temen hablar o ya no pueden hablar. Quiero creer que con amor, compromiso y solidaridad, lo lograremos.



*Ponencia en la actividad "Superando las políticas públicas gubernamentales y la violencia de género" del Movimiento Amplio de Mujeres, coauspiciada por la RSMLAC y la Comisión de la Mujer del Colegio de Abogados de Puerto Rico, celebrada el 30 de noviembre de 2010.